Corría el año 1973, cuando la primera dificultad energética mundial se manifestaba con la negativa monopólica de la OPEP por exportar petróleo a los aliados de Israel e
n la guerra del Yom Kipur. En esa oportunidad la crisis llegó a los hogares de las potencias con restricciones desde el uso de los electrodomésticos a ciertas horas, el automóvil, la industria el comercio, y los particulares. Por ende subió el desempleo, aumentó la pobreza, pero principalmente el efecto negativo mayor lo generó la restricción del consumo. Esta etapa según los historiadores fue breve y concluyó aproximadamente a fines de 1975. Recuerdo en Chile comenzábamos el período de la dictadura y la economía principalmente manejaba signos de desconfianza.La guerra de Irán e Irak el año 1980 generó la famosa recesión mundial de los ’80, cuando Irán congeló la distribución de petróleo a los mercados que abastecía, y nuevamente los efectos no se hicieron esperar en el mundo. La economía se contrajo y de nuevo la restricción del gasto frenó el flujo, y los mercados reaccionaron esta vez con más temor que antes. Esta recesión dejó en Chile marcas históricas de desempleo importantes cuyo porcentaje llegó cerca del 20%, muestra de aquello fueron los planes de empleo de la fuerza laboral como el Plan de Empleo Mínimo (PEM) y el Plan de Empleo para Jefes de Familia (POJ), impulsados por la aún dictadura en nuestro país. Surgieron las protestas y “cacerolazos” producto de descontento político, pero que también demostraron a las autoridades de la época, signos de hambre que quedaron en la retina de la población por años y que indudablemente cobraron el precio al momento de apoyar o no al gobierno de ese entonces.
Llegó el año 1997 y la crisis asiática demostró una vez más que la economía mundial estaba sujeta a factores transversales que la cruzaban y cuyo impacto inevitablemente llegaba a los hogares en el mundo. En Chile esta contracción tuvo efectos de importancia, producto de que el 35% de las exportaciones eran colocadas en Asia.
La llamada segunda Gran Recesión mundial y que hoy vivimos, deja aún estragos en el desempleo y al parecer continuará dejándolos. Hoy se anuncia en Chile que el desempleo llegó a un 10,8% a nivel nacional , siendo la fuerza laboral chilena aproximadamente de 7 millones de trabajadores.
Según se puede observar, las crisis y recesiones mundiales han sido cada vez más frecuentes en el tiempo. A su vez, considerando también la integración cada vez más global, creo evidente entonces que llegarán momentos en que estas mayores e importantes contracciones de la economía mundial, … se harán sentir mucho más cotidianamente de lo que pensamos. Lo saludable de aquello si sucede, es que el valor del dinero se situará en el lugar que le corresponde y le ha correspondido siempre.













