ENCRUCIJADA, ... hacia dónde vamos?


Quienes verdaderamente han cuestionado el Sistema Educacional existente en Chile, entre ellos el mundo académico, instituciones no gubernamentales, organismos investigadores, gremios relacionados, pedagogos de nivel básico-medio, y otros aficionados, lo hemos hecho hace ya bastantes años siempre buscando la optimización con altura de miras más que con críticas antojadizas o destructivas, asunto que en lo propio queda demostrado en este espacio, el que en cinco años mayoritariamente contiene publicaciones sobre este particular tema.

El empoderamiento de la problemática, demostrada por los estudiantes movilizados hace ya tres meses en el país, nos llevan a deducir que existe con nitidez una dificultad estructural y sistémica, que no permite comunión de intereses y por tanto ensancha cada día más la brecha del acuerdo. Lo anterior fundamentalmente debido a la interpretación que cada protagonista le brinda a su postura y proposición.

A su vez, como las demandas exigidas por los estudiantes son transversales a las de la sociedad en su conjunto, se interceptan entonces una serie de factores agregados que hacen más engorrosa la solución. Más aún cuando la perspectiva que tiene cada una de las instancias, es radicalmente diferente, no obstante la demostrada voluntad de solución.

Si analizamos el lenguaje del ente gubernamental durante este conflicto, sin duda su ideología más técnica que política, ha situado sus propuestas de solución exclusivamente en mejoras de índole presupuestarias, y en ello cada vez que se ofrece una nueva solución, se agregan solamente más recursos. En definitiva el ejecutivo basa la solución en el dinero.

Los estudiantes universitarios demandan el fin de la inequidad (algunos exigen gratuidad), asunto que no tiene una solución estricta en el ámbito del dinero, sino en políticas claras, en normativas rigurosas, en la incorporación de recursos tecnológicos y materiales, el perfeccionamiento profesional y otros aspectos que conlleven finalmente a la Ecuanimidad Educativa. Consecuentemente, como obtener lo anterior requiere de medianos y largos plazos, las garantías exigidas se superponen a los gobiernos, por tanto a la fecha no es ni será posible obtener certezas de ningún poder del Estado.

Al día de hoy, y como resultado de las diferencias sin solución que más parece un laberinto sin salida: existen huelgas de hambre, semanales marchas, tomas de establecimientos educacionales y universidades, manifestaciones multitudinarias, y como broche de oro, se suma ahora el anuncio de paro nacional de dos días (24 y 25 de Agosto) del sector público, transporte público y de organizaciones sindicales y gremiales de las más diversas áreas de la productividad nacional.

Lo interesante como dicen muchos, es que la vulnerabilidad y debilidad del Sistema Educativo en Chile ha sido reconocida y asumida por gran parte de la Sociedad, incluso por sus autoridades y gobernantes. Los alumnos en este país hoy saben que la calidad y la equidad están en juego, por tanto si la fórmula de la pérdida de un año académico permite la reducción significativa de costos y deudas posteriores, bienvenido sea para ellos.

Lo negativo es la sensación ciudadana de inestabilidad social y de rumbo sin destino determinado. Es relevante señalar que esa sensación a su vez, no tiene tendencia partidista, ni color político. En definitiva, … se me ocurre que es difícil gobernar y sostener la paz social, cuando las soluciones a los problemas de hoy, no se atendieron en su oportunidad cuando eran más prácticas o dúctiles, y no tan titánicamente complejas como lo son ahora.

ENCAPUCHADOS, ... quiste de la demanda estudiantil

Calificados como violentistas, encapuchados, delincuentes, depredadores, etc., han sido denominados los grupos menores que en medio marchas y movilizaciones, atentan contra la propiedad pública y privada provocando desmanes y destruyendo todo cuanto se cruce a su paso, también enfrentando a las fuerzas de Carabineros, transformando los actos de mayoritaria manifestación social: en repudio ciudadano, vergüenza nacional, y favoreciendo solamente al Gobierno en su postura que a diario subestima y hasta desprecia la relevancia de la justa y legítima expresión.

Señores, la violencia que cada uno de ustedes ve hoy en las calles de nuestro país, es exactamente la misma que ha existido desde hace mucho tiempo al interior de las aulas: en los colegios, en los liceos, en los establecimientos educacionales, y que muchos de los especialistas en el mundo llaman “bullying”.

Las características del perfil "bullying" son precisamente la frustración, la prepotencia, la falta de respeto, la autosuperioridad, la debilitada formación, los escasos valores, agregados todos esos factores a la circunstancia y la oportunidad, todos esos aspectos resultan en las penosas situaciones de vandalismo y excesos que presenciamos. Ese joven que lanza piedras y destruye aprovecha la ocasión, pero es el producto y creación de un sistema social absolutamente inequitativo que se desborda en la cúpula y se asfixia en la base. Está despojado de principios pues cultivar valores es paleolítico para él. Está carente de afectos pues la disgregación familiar es cuestión más que común algo frecuente resultando ello incluso en altos niveles de drogadicción. Está cotidianamente expuesto a la impotencia familiar que le anuncia y advierte sus limitadas aspiraciones. En definitiva, ese joven está enquistado en un movimiento que le interpreta y que le brinda la ocasión también de manifestarse a su “especial modo”.

La calidad de la educación como demanda, exige la participación transversal de todos los entes responsables de la sociedad, pero hoy muchos sino la mayoría de ellos no comprenden el llamado y el grito silencioso de una necesidad urgente. No han entendido para nada que la solución está en el ADN de todos lo que implica una introspección, y ella es compleja cuando quienes tienen la primera voz, no saben oír, no saben interpretar, y no logran resolver la encrucijada.

INFORMACIÓN, ... verdadero poder

Las gestiones casi desesperadas de Barack Obama por evitar el “default” de la deuda norteamericana, la situación económica en España que eleva cada día más la cesantía a cifras históricas, la crisis en Grecia quienes han sido varias veces “rescatados” de una hecatombe mayor, los anuncios en Italia de restricciones al gasto, las importantes limitaciones laborales para inmigrantes en Francia , la crisis japonesa intentando reponerse de las calamidades del reciente terremoto, y por otra parte, las movilizaciones ciudadanas en el mundo que a cada momento se suscitan. Israel, Inglaterra, Siria, para qué decir América Latina, y en donde sea, la población se organiza y protesta casi de modo instantáneo contra resoluciones, debilidades sistémicas, o bien, definitivamente en desacuerdo contra la verticalidad de los regímenes políticos y dictatoriales.

Vivimos un nuevo siglo, pero ésta es una centuria que ha traído consigo una Revolución Mundial de la Información como nunca antes se vivió. Hoy en segundos, son millones los que se informan con una rapidez tan vertiginosa que confunde y hasta desorienta. Pero no solamente las personas sufren o disfrutan de esa velocidad que menciono. Esta nueva era ha colocado a la Economía Mundial en un rango de volatilidad abismante, pues el “efecto dominó” se percibe a cada instante. Es tan así, que por muchas certezas, promesas y hasta declaraciones de rodillas de los líderes mundiales jurando solidez de sus mercados, aún así los valores se resienten y demuestran no contar con esa seguridad y confianza que nos prometen.

Si fuese un visionario, me atrevería a pronosticar que la economía en el mundo vivirá un cambio aún mayor pero profundamente costoso en lo social. Cada día nos adentramos más en el concepto de la fidelización (aplicación exclusiva del marketing: fenómeno en que el público adhiere, compra y recomienda un determinado producto), así la Economía se fidelizará y mostrará sus verdaderas características y propiedades de utilidad a la población. La usura poco a poco retrocederá pues será desnudada, el abuso será denunciado con mayor rigurosidad, el robo legal estará en el banquillo de los acusados, etc.

Así también ocurrirá con la Política …

No es agitación, no es efervescencia, no es un movimiento social, es tendencia y revolución de una herramienta que por miles de años la Humanidad no tuvo a su alcance porque le fue negada y hasta ocultada: el Poder de la Información. Para comprobar ese natural y nuevo poder haga usted un ejercicio, ¿cuántas veces le ha sucedido que los noticiarios le cuentan sobre novedades que ya conoce?, y también, ¿cuántas veces le ha sucedido que sobre un tema específico, ya tiene más de una perspectiva?