martes, 9 de agosto de 2022

SEGURIDAD PÚBLICA, ... amenazada o sobrepasada?

Chile vive hoy una de las dificultades más complejas que puedan afectar a una Sociedad. La Seguridad Pública se desploma poco a poco, y ello debido a una multiplicidad de factores que desde una visión doméstica y ciudadana están afectando a los chilenos en su vida cotidiana. 

Basta echar una ojeada a los portales web de noticias, para hallar testimonios en ocasiones desgarradores que imploran justicia o demandan al cielo para que se haga algo. Robos de vehículos mediante portonazos, abordazos, encerronas; homicidios con características de ajustes de cuentas, robos frecuentes a personas en tránsito de sus pertenencias y en especial de celulares, robos en número importante a adultos mayores de su poco dinero. Todo lo anterior ha generado en la población, una sensación de vulnerabilidad que sin duda tiene asidero objetivo.

Iván Alvarado - Reuters

Si usted lee este post, le aseguro que algo compartirá de lo mencionado pues la evidencia está en todos los ámbitos de nuestros entornos. No obstante todo lo anterior, es de relevancia analizar brevemente algunos de los factores que originan estas circunstancias.

En primer lugar la Seguridad Pública en Chile está en manos del Ministerio del Interior. En los últimos años los movimientos sociales que han demandado mejoras, el estallido social de Octubre de 2019, los cambios a rutas políticas gubernamentales, los interminables desaciertos y otros factores menores, han generado que el Ministerio haya y esté enviando constantes señales de que el Derecho Humano es el horizonte mesiánico al que debemos mirar cuando se habla de seguridad. 

La Seguridad Pública es aplicada por las policías uniformadas y civil, Carabineros de Chile e Investigaciones de Chile respectivamente. Estas instituciones garantes de la seguridad de la población han sido despojadas de la confianza ciudadana producto de la falta de probidad de sus altos cargos de dirección, causas judiciales abiertas a la fecha cuyas sanciones punitivas no llegan transformándose en eternas postergaciones en la búsqueda de justicia. Sumado a la falta de probidad, se ha instalado la sensación de que Carabineros de Chile como institución, debe refundar sus protocolos y reformular sus principios en especial su actuación frente a actos de violencia, lo que ha resultado en una especial "sutileza" en el desarrollo de su trabajo, ello por temor a represalias que podrían llegar a la baja institucional como ha sucedido con algunos de sus funcionarios.

Si la mala fortuna encuentra a alguno de estos delincuentes y es apresado, es llevado ante la presencia de un tribunal que realiza un control de detención. A su vez, para dejar tras las rejas a ese ciudadano deben cumplirse una serie de procedimientos y presentación de pruebas, las que en la mayoría de los casos resulta en la libertad del inculpado. Es innecesario esforzar neuronas para entender que ese inculpado saldrá a la calle a continuar con sus fechorías 

La delincuencia ante la debilitación de las instituciones señaladas y las señales que bajan desde la autoridad, ha encontrado no solamente un nicho para realizar sus ilegales actividades sino que ha encontrado un escudo poderoso de impunidad. Pero la delincuencia cuando encuentra amplios sectores para delinquir, se ordena y se transforma en Crimen Organizado, y además atrae consigo a los Narcotraficantes y por defecto el acceso a armas de diverso calibre. Prueba de ello es la aparición de nuevas formas de delito como el sicariato, la toma de territorios y poblaciones, la corrupción del sistema, el alza de consumo de drogas, el secuestro, el tráfico de armas, la trata de blancas, etc.  

Importante es señalar que este fenómeno de aumento de la delincuencia en Chile, está también fundamentalmente radicado en los cambios a la idiosincracia chilena, que ha sido penetrada por otras extranjeras producto de la exponencial inmigración que ha llegado al país. Recordemos que América Latina es el principal proveedor de droga a nivel mundial, y que las fronteras chilenas en la últimas décadas más en los últimos años han aplicado de todo menos rigurosidad.

El error ha sido y es, debilitar también denostar a la autoridad y a las instituciones garantes de la protección, queda nada más esperar que la amenaza delictual se mantenga a distancia de nuestras familias.

viernes, 8 de julio de 2022

ÍNDICES ECONÓMICOS, ... últimos 40 años

Los Índices Económicos que han impactado la economía chilena durante los últimos 40 años. Cómo los chilenos han vivido las crisis y cómo la variación del dólar ha sido testimonio de las circunstancias políticas.

miércoles, 6 de julio de 2022

CARTA DECLARACIÓN, ... de un ex Presidente de Chile

Declaración Nueva Constitución, Julio 5 de 2022.

La Constitución se ha definido como la ley de las leyes. De acuerdo a sus disposiciones se conforman las instituciones del Estado para funcionar legítimamente y es ella la que establece como interactúan esas instituciones en un sistema democrático, definiendo quién, cómo y con qué límites se puede ejercer el poder político. De allí que esas reglas deban adoptarse en un proceso democrático y transparente. 

Este conjunto de normas, definido por constituyentes elegidos democráticamente, determina el pacto social en el que la ciudadanía acuerda una forma de gobierno y de orden social, lo que dota a la Constitución de legitimidad en su origen. Las constituciones necesitan de general aceptación y a sus reglas acudimos para salvar nuestras diferencias. Una constitución no puede ser partisana. Sólo así, discutiendo dentro de la Constitución y no acerca de ella, los países cambian en el marco de una razonable estabilidad. 

El proceso constituyente en el que hoy estamos embarcados no terminará el 5 de septiembre, al día siguiente de que sepamos el resultado del plebiscito de salida, porque las dos alternativas en juego están lejos de convocar a la gran mayoría ciudadana. La Constitución vigente tampoco logra concitar ese apoyo, pues se utilizó el poder de veto de sectores partidarios del Estado ausente o subsidiario cada vez que se buscó reformarla. 

Chile necesita y merece una Constitución que suscite consenso y que, más temprano que tarde, nos permita dejar de debatir acerca de ella para convivir dentro de ella. Y porque ninguno de los dos textos que puedan resultar del 2 plebiscito del 4 de septiembre está en condiciones de lograrlo, estoy convencido de que el desafío político relevante es encontrar la manera de abordar la continuidad del debate constitucional hasta alcanzar un texto capaz de concitar un alto grado de aceptación ciudadana. 

Corresponderá a las máximas autoridades del país conducir ese proceso. Si gana el apruebo, se debe abrir el debate para incorporar mejoras en el texto. Si gana el rechazo, lo logrado por la Asamblea Constituyente no podrá dejarse de lado, pues hay elementos muy rescatables en su propuesta, que debieran ser incluidos en cualquier Constitución que se escriba en el futuro. Al día siguiente del plebiscito de salida, el trabajo se debe concentrar en incorporar los diferentes puntos de vista de todos los sectores. 

En caso de que gane el rechazo habría que rebajar el quórum para reformas constitucionales; eliminar las leyes orgánicas constitucionales y de quórum calificado y suprimir el control preventivo de oficio y del Tribunal Constitucional; poner término a los vestigios de Estado subsidiario que permanecen en la Carta Fundamental actual y consagrar el Estado social y democrático de derechos; incorporar derechos económicos y sociales, siguiendo sustancialmente la propuesta de la Convención; asegurar la igualdad entre el hombre y la mujer; reconocer a los pueblos originarios, respetando y valorando sus tradiciones, idioma y cosmovisión y reconociéndoles un ámbito de razonable autonomía. Habrá también que seguir muy de cerca las propuestas de la Convención en materia de protección de la naturaleza y el medio ambiente. 

Debiéramos también, como ha hecho la Convención, reconocer los derechos de las minorías sexuales; de los adultos mayores; de las personas con discapacidad y de los niños, niñas y adolescentes. De triunfar el apruebo, en cambio, habría que devolver el nombre del Poder Judicial equivalente a los otros dos poderes Legislativo y Ejecutivo a sus temas 3 de administración de justicia y cambiar la integración y las facultades del Consejo de la Justicia; eliminar la iniciativa parlamentaria en las leyes de concurrencia presidencial; reformar el sistema político regulando a los partidos y sentando las bases del sistema electoral; revisar a fondo el rol del Presidente de la República y del llamado bicameralismo asimétrico; corregir el diseño del Estado Regional, especialmente en fuentes de financiamiento y autonomía presupuestaria y revisar el exceso de organismos autónomos a nivel constitucional, que perfectamente pueden ser regulados a nivel legal. 

El desafío por venir consistirá en construir una buena Constitución que nos una, a partir del texto que resulte vencedor. Tengo la convicción que ese es el gran desafío que deberán enfrentar, en un par de meses, las fuerzas políticas y que el Presidente de la República tiene el deber de liderar. A ello contribuiré en lo que se encuentre a mi alcance. La tarea presente, en consecuencia, es comenzar a preparar ese camino y no dejar que el ambiente de campaña lo entorpezca. Como otras veces en nuestra historia, Chile podrá hablar con una sola voz interpretando a la inmensa mayoría de chilenas y chilenos, que esperan de este ejercicio un país unido en su carta constitucional para el Siglo XXI. 

RICARDO LAGOS - Presidente de Chile 2000-2006

Fuente : https://www.ricardolagos.org/2022/07/05/declaracion-sobre-una-nueva-constitucion/

Es de relevancia conocer y considerar los cambios que sufrió la Constitución de 1980 durante el Gobierno del Presidente Lagos Escobar, los hechos históricos deben ser reconocidos.