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sábado, 10 de enero de 2009

CONSENTIMIENTO, ... asunto de dos.

El Mercurio Enero 10, 2009 - MENOR DE 13 AÑOS EN ESTADO DEPRESIVO POR AMENAZAS EN FACEBOOKIndudablemente uno de los mayores peligros y que hacen a la Internet vulnerable, es la llamada “responsabilidad virtual”, cuya faceta podría de modo similar llamarse también “conciencia virtual”. Cuando accedemos a la red y en especial, cuando tomamos contacto con alguien, sabemos y estamos conscientes de que estamos frente a un interlocutor o interlocutora desconocido o desconocida. Es así entonces, como en principio quedamos frente a las idealizaciones y a las expectativas propias de cada uno, dispuestos a tomar la senda misteriosa que fascina al ser humano, cuando se contraponen lo prohibido y la curiosidad, con la prudencia y la cautela.
Si analizamos este caso y hacemos empatía con el joven que se encuentra en esta situación, nos daremos cuenta de que existió conciencia y consentimiento en un acto o varios actos, que derivaron en la manipulación que se observa a primera vista. Pero qué hay de aquellos casos que no son denunciados?, y en la otra vereda, qué hay de aquellos millones y millones de casos que a diario seguramente se dan precisamente en el ámbito del consentimiento?
En este contexto los niños y fundamentalmente los adolescentes, están potencialmente en peligro. Se hace imprescindible por tanto normar o legislar en todo el mundo, para que las empresas distribuidoras tanto de señal como de líneas internet, destaquen aún más en sus anuncios de portal, sobre el peligro existente y la responsabilidad que se asume al tomar contacto con gente desconocida. También en los salones de chat mundiales, se hacen imprescindibles y cada día más, campañas en este orden que sean más potentes aún. Así como el mensajero MSN señala advertencias a sus usuarios en cuanto a la prudencia con claves e información, también así debería incorporar la posibilidad de que la dirección IP y otros antecedentes, sean conocidos previamente por cada uno de los interlocutores. En definitiva el gran problema, la gran dificultad y la vulnerabilidad de la internet, no obstante sus maravillosas ventajas y oportunidades para el conocimiento y el desarrollo humano, radica precisamente en el anonimato.