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sábado, 25 de junio de 2011

HÉROES, ... existen?

Los héroes que conocemos comúnmente, son aquellos que con una capa, un antifaz, poderes sobrenaturales y en algunos casos características extraterrenales, salvan el planeta, se enfrentan con fuerzas malignas, vencen a los delincuentes siempre en los momentos del delito, y así, son aquellos que quizás existen solamente en los comics, en producciones de Hollywood, o son quienes se quedaron para habitar en los pensamientos de los desprotegidos, los que esperarán a su héroe cual mesías por toda la vida.

Pero, ¿existen héroes que no posean todos esos artilugios y poderes?, definitivamente sí. Algunos dirán "mi papá es mi héroe”, otros dirán “aquel que me salvó la vida”, aquellos dirán “yo tengo mi propio héroe”. La calificación de héroe en definitiva, podríamos definirla como la potenciación de las virtudes o capacidades personales, en pos de una circunstancia o situación de peligro.

¿Cuántos héroes anónimos caminan por el mundo?. En lo personal, pienso que quienes conforman la institución de Bomberos en Chile son héroes, pues a diario arriesgan sus propias vidas en el cumplimiento de una tarea gratuita y sin pago alguno. Otros a mi juicio son héroes, simplemente pasando por nuestras vidas en momentos difíciles, y apoyándonos solo con palabras de aliento que resultan en la fortaleza requerida para continuar adelante.

Esta introducción en consideración a la condecoración de héroes que recibieron 14 soldados bolivianos al regreso a su país, quienes a su vez fueron sorprendidos hace unos días en territorio chileno, armados y en autos con placas chilenas. Arrestados y hechos prisionerospor la policía chilena, es cierto e innegable fueron tratados con escaso criterio según las imágenes televisivas sobre el hecho noticioso. Sobre el particular y entre paréntesis, precisamente escaso es el criterio de las policías en Chile y eso amerita una preparación o una capacitación mayor en el cumplimiento de sus funciones, pues es frecuente veamos patadas, palos, y ejercicio de la fuerza sobre personas, que indefensas solo esperan la aplicación de la ley y no el atropello de sus derechos.

Es cierto las imágenes mostraron a soldados con sus rostros cubiertos con prendas, es cierto se los mostró esposados y caminando en “fila india” para que los reporteros gráficos plasmaran el momento e informaran a sus medios. Lo que olvidaron las autoridades -en este caso la policía-, es que cuando se trata de hechos que involucran a naciones, en especial con Bolivia, el asunto es especialmente delicado y debe tratarse bajo criterios de “motricidad fina”. Si bien en aquel lugar o en sus alrededores para civiles es quizás frecuente la detención, si bien el contrabando es asunto que se da a diario, si bien vehículos chilenos robados cruzan la frontera regularmente, no es para nada frecuente que un pelotón de soldados armados se encuentre en territorio chileno.

La oportunidad se la brindaron a Evo Morales y la aprovechó, solo eso. En su afán nacionalista es lógico que actuaría, no solamente con declaraciones sino con hechos simbólicos, que demuestran a sus pares que los actos chilenos deben ser repudiados. Bandera de lucha peligrosa, que solo provoca ansiedad en sectores desinformados y destemplados, que no dudarían en levantar el puño frente a la ocasión. Por su parte algunas autoridades chilenas poco colaboran con este añejo exacerbamiento, realizando declaraciones más desatinadas que saludables, preguntándome entonces: ¿acá hubiésemos también condecorado como héroes a militares chilenos sorprendidos en territorio boliviano?.

En definitiva, los hechos demuestran que hay héroes en el mundo que no lo son y están a años luz de serlo. Y lo más importante, hasta donde sabemos los héroes luchan por la Paz, la Justicia y fundamentalmente por la Vida.


lunes, 19 de octubre de 2009

LADRAR, ... no es morder

Hace unos días un medio de comunicación peruano llamado "La Razón" publicó en su portada un titular demasiado carente de decencia (lo que devela su calidad), que se refería al poder ejecutivo de la República de Chile liderado en la actualidad por la Presidenta Michelle Bachelet Jeria. Luego de las primeras reacciones tanto del gobierno como del mundo político chileno, surgen voces tanto de unos como de otros en orden a rechazar la publicación en cuestión, y otros más destemplados hasta buscando lograr sanciones o brindar muestras de descontento a niveles diplomáticos.
La diplomacia frecuentemente se ve provocada y hasta agredida con situaciones de esta naturaleza (y otras peores), que buscan la alteración de las buenas relaciones entre naciones. A su vez, no olvidemos jamás que el espíritu diplomático señala la premisa del “manejo profesional de las relaciones entre soberanos”. Esto implica entonces, que mientras la verborrea pública o privada no provenga de organismos oficiales o instituciones o gobiernos o personas con una mínima credibilidad, no son relevantes ni mucho menos es meritoria una molestia. Lo correcto es la adopción de una postura digna que omita e ignore los naturales enfrentamientos y el desgaste que no pocos buscan lograr.
En lo doméstico, cuando nos enteramos que alguien a nuestro alrededor dijo algo poco favorable de nuestra persona, ello en primer lugar carece de validez pues no se dijo en la circunstancia que si procede cual es que se nos diga cara a cara. En lo público, si alguien se permite expresiones descalificatorias, seguramente tiene una línea política con intereses dispares, o sus intenciones son precisamente las de promover nuestro desprestigio, o bien, lograr publicidad barata la que no pocos también compran. En este caso particular si bien existen excesos, no es la primera vez que Michelle Bachelet es atacada por algún medio, pues en Chile también algunos medios de prensa escrita se han permitido caricaturizar y hasta agredir la imagen de la presidenta. La conclusión aplicable a este episodio, es la que dijo el Quijote de la Mancha … “ladran Sancho, señal que cabalgamos ...”.