El mundo de los ADULTOS ha dado un nuevo paso en América Latina. El senado argentino aprobó esta madrugada la unión igualitaria, con ello reformando el Código Civil de esa nación, pues desde hoy los conceptos MARIDO y MUJER, pasarán a llamarse CONTRAYENTES. Esta resolución
además es amplia, pues permite la ADOPCIÓN, reconoce la HERENCIA, y autoriza la práctica de la FERTILIZACIÓN asistida.
Es histórico este suceso en esta parte del mundo, pues genera grados de desorientación y también admiración en las sociedades aledañas. A la vez, resulta en una señal de apertura y en el reconocimiento a las minorías sexuales, tan despojadas de consideración, por parte tanto de los gobiernos, como de los ciudadanos.
En lo personal y en mi condición heterosexual, que se permita a dos personas homosexuales adultas decidir sobre su futuro, me parece en derecho legítimo. Los cambios culturales que ha sufrido el mundo, nos obligan y nos enfrentarán a reevaluar muchas de las estructuras sociales a las que estamos acostumbrados, por tanto la radicalización de las costumbres, cada día está más lejana a la inclusión y no discriminación que sostienen los tiempos actuales. Como opinión propia también pero puntualmente en este asunto, solo tengo ciertos reparos al abierto derecho de la adopción, materia sí de discusión pues contempla aspectos ajenos a la pareja propiamente tal.
En cuanto a Chile y ante este suceso en la Argentina, creo estamos muy lejanos aún a una decisión de esta naturaleza, pero no es menor que esta situación en consecuencia, tendrá impacto en la Sociedad Chilena.
además es amplia, pues permite la ADOPCIÓN, reconoce la HERENCIA, y autoriza la práctica de la FERTILIZACIÓN asistida.Es histórico este suceso en esta parte del mundo, pues genera grados de desorientación y también admiración en las sociedades aledañas. A la vez, resulta en una señal de apertura y en el reconocimiento a las minorías sexuales, tan despojadas de consideración, por parte tanto de los gobiernos, como de los ciudadanos.
En lo personal y en mi condición heterosexual, que se permita a dos personas homosexuales adultas decidir sobre su futuro, me parece en derecho legítimo. Los cambios culturales que ha sufrido el mundo, nos obligan y nos enfrentarán a reevaluar muchas de las estructuras sociales a las que estamos acostumbrados, por tanto la radicalización de las costumbres, cada día está más lejana a la inclusión y no discriminación que sostienen los tiempos actuales. Como opinión propia también pero puntualmente en este asunto, solo tengo ciertos reparos al abierto derecho de la adopción, materia sí de discusión pues contempla aspectos ajenos a la pareja propiamente tal.
En cuanto a Chile y ante este suceso en la Argentina, creo estamos muy lejanos aún a una decisión de esta naturaleza, pero no es menor que esta situación en consecuencia, tendrá impacto en la Sociedad Chilena.