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sábado, 18 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD, ... sencillo saludo

Es tiempo de Navidad. Algunos entendemos el tiempo de Navidad como “la” oportunidad de materializar los afectos en un regalo. Volcados en las calles, buscando ofertas, caminando y mirando vitrinas como en todo el año no se hace, comprando y utilizando cuanto medio de pago esté al alcance, todo eso diluye o reduce al mínimo, el espíritu que cada uno sabe es el que convoca a la humanidad en esta fecha. Está claro que la generosidad abunda y aumenta, es legítimo y hasta natural entregar un regalo, … también doloroso especialmente para un niño no recibir presente alguno. He ahí el tema fundamental de esta fecha, esforzar las voluntades para que los niños sean felices.

Si el dinero es tan importante como al parecer lo es en tiempo de Navidad, qué compraría un niño si tuviera mucho dinero?, si fuese pequeño seguramente pensaría en golosinas, o juguetes y con eso sería feliz, pero los dulces se consumen y se terminan, y los juguetes se estropean, solo basta el ejercicio de preguntar qué regalo tuvo la Navidad anterior y si aún lo tiene en su poder. Qué querría un adolescente si tuviera mucho dinero a disposición?, seguramente comprar un elemento tecnológico que en un breve tiempo dejaría de tener la vigencia que tienen todos los artículos en la actualidad y posteriormente ya querría la versión posterior de aquel. Qué querría un joven si tuviera dinero?, seguramente comprar vestuario o mejorar su apariencia, siendo aquello también circunstancial. Qué queremos los que somos ya viejos?, la mayoría quiere que sus familiares sean felices solamente y que la paz habite en sus corazones sin duda. Pero si analizamos objetiva y duramente el asunto, a mi juicio nadie se despoja del consumismo efervescente que nos invade. El lema parece es “si no gasto o compro, difícilmente tendré una Navidad Feliz”.

Como anécdota recuerdo, hace unos pocos años cuando no existía el correo electrónico, en esta fecha teníamos ya las tarjetas de saludo de quienes nos consideraban y querían, y como el consumismo ya avanzaba a pasos agigantados, incluso no pocos una vez recibida, mirábamos la marca de aquella midiendo el gasto realizado, y otros más incisivos medían el cariño según el número de tarjetas recibidas.

La Navidad posee la magia (energía) de reunir a los seres que se aman, que se quieren, que se estiman. La Navidad tiene segundos y quizás con fortuna minutos de felicidad “verdadera”, entendiendo por felicidad la emoción y la alegría, pero solo eso. Solo basta echar un vistazo en derredor el día 25 de Diciembre a mediodía, la vida continúa y todo sigue su curso como si hubiésemos vivido solo una etapa más. Quizás alguien dirá soy nostálgico o amargado, interpretándose que no deseo regalos para nadie en esta Navidad. No es así, solo es un “lapsus” que detiene el trajín y plasma en este sitio una reflexión. Navidad es el nacimiento de una nueva esperanza, es verdaderamente una nueva oportunidad que nos damos, es perdonar con el corazón, es innegablemente un momento especial, y siendo todo eso NO TIENE VALOR ALGUNO.

La colectiva sintonía positiva ejercida en Navidad es incomparable con otro momento del año. Debemos hacer regalos sí, pero tenemos la obligación de subrayar siempre a niños, a jóvenes, y a adultos, que es un momento particularmente singular que mueve a la HUMANIDAD tras una sola intención, … tener una FELIZ NAVIDAD, … un enorme abrazo navideño para ti y para todos los seres que amas y consideras en el mundo.

jueves, 21 de diciembre de 2006

FELIZ NAVIDAD, ... para tí

Cuántas veces hemos dicho Feliz Navidad en nuestras vidas y hemos sentido esa sensación de ser humanos, solidarios, abiertos, y hasta emotivos cuando abrazamos a alguien para desearle una muy Feliz Navidad?. En esta Navidad quiero expresarme para todo aquel que desee leerme, pues tengo una necesidad ... necesidad cierta de saber que este sencillo y humilde espacio de la red llegará quizás, … hasta el rincón más alejado del planeta . ... Quiero sepas tú que me lees, que hay millones y millones de personas que como tú y como yo, poseen la virtuosa capacidad de hacer de los momentos de nuestras vidas, momentos importantes e inolvidables. A su vez, y como parece que la Navidad se redescubre año a año, y nos asombramos al palpar ese halo de energía positiva con la que siempre debiéramos contar, siendo una circunstancia tan especial, … pues se oyen villancicos , que adecuado es sin duda el arte de la música, … notamos que la gente se preocupa por los seres que ama, … queremos materializar el cariño y el amor en algún regalo significativo pero a la vez práctico, … hasta nuestros enemigos al parecer hacen un alto en la batalla de la competitividad o los asaltos o bien los ataques malintencionados, … se vive una tregua, … buscamos la compañía de alguien en quien cobijar esa natural necesidad de compartir, … dijo Charles Dickens que la Navidad era la fecha en que recordábamos las ilusiones de nuestra infancia, la fecha en que el abuelo con nostalgia recordaba su juventud, y la fecha en que el viajero añoraba su chimenea y su dulce hogar, … nunca en el año se valora tanto la paz y la generosidad como en esta ocasión, … pero también se dice que hasta que no se siente la verdadera alegría de Navidad, ella no existe, … como decía en un post anterior, la Navidad es el reencuentro conmigo, contigo, con todos.
Los Reyes Magos que se avecinan en el horizonte del espíritu, … el Pesebre armado con tanto cariño y que rememora el nacimiento de un niño, … los maravillosos Soliloquios de Belén de Giovanni Papini , … el Árbol cuyas luces a ritmo de anuncio, se eleva hasta la estrella que lo corona , … los Regalos que esperan con ansiedad su momento para obtener la sonrisa anhelada, … el Viejo Pascuero que ronda en la ilusión de aquellos que seremos niños siempre, … la Bota con caramelos que consumidos con alegría dejará la Nochebuena, … la Cena que reunirá a la familia para brindar y compartir ese momento tan especial, … los saludos felices no llegados durante todo un año y que se plasmarán seguramente en una tarjeta o un saludo hoy por la internet, … seguramente oiré como siempre el Tamborilero, … seguramente también oiré el famoso Adeste Fidele, … pero de todo esto que será, si no me sumerjo en mi interior y en mi alma, para desde allí desear profunda y muy sinceramente que la Felicidad y la Paz en esta Nochebuena y siempre lleguen a tí y todos los que amas y a los que te rodean, … y a todos los que sufren, … y a todos los que padecen, … y a todos los que alguna vez pensarán también en que yo tenga … una Muy Feliz Navidad … gracias por la sonrisa que nació de tu alma al leerme ... maravilloso regalo me has brindado ...

martes, 21 de noviembre de 2006

NAVIDAD, ... reencuentro conmigo ...

Estas semanas en que el tiempo de Navidad se aproxima, y en que el asunto es al parecer que ese momento solo tiene significado para dar o regalar y por tanto nos invade la industria del consumo ofreciéndonos mil artículos con los que según el mensaje "sentiremos y viviremos la Navidad más plenamente". Una vez más los códigos enviados y la lectura que de ellos hacemos nos desvían del verdadero significado -a mi entender- de ese maravilloso momento llamado Navidad. Es pertinente referime a que por demás, aún algunos o muchos llaman a la Navidad: Pascua, demostrando con ello cierta carencia de conocimientos o inhabilidad para informarse sobre ese momento tan significativo en la historia. Por otra parte, siento que al escribir este post mostraré quizás mi faceta religiosa, pero no es tan así pues solo deseo dirigir mi reflexión hacia lo fundamental.
La Navidad es para mí el momento más maravilloso que vive la humanidad (por lo menos una parte importante de ella) pues se conmemora el nacimiento de Jesús, como dicen los cristianos nacido en la pobreza, pero amado infinitamente por sus padres y anunciado como Rey, ... pero asimismo recordemos que no pocos nacidos en la época fueron asesinados producto de este momento que celebramos, ... como siempre al parecer unos ríen y otros lloran.
Pero volvamos a la Navidad ... recordemos que es el momento en que algunos nos emocionamos, especialmente aquellos que poseemos una sensibilidad un poco (solo un poco) más desarrollada, .... momento en que las familias se reunen con una finalidad particular cual es el prioritariamente estar unidos y cenar en familia, .... momento en que los niños solo esperan abrir sus regalos pero que decepción cuando no hallan lo que esperaban, y asimismo, que alegría al ver que reciben lo que esperaban, pero lo más importante y valga la redundancia lo más importante, es estar junto a los seres amados y compartir esas sonrisas que sin duda no son las mismas que se generan durante el año, pero cómo un niño puede entender el contexto me dirán algunos ... ciertamente no lo comprenderá, pero un adulto le tomará de la mano simbólicamente y le dirá que el regalo es solo parte de un momento que jamás olvidará.
Hace muchos años un niño muy pobre que conocí, logicamente no entendía de que se trataba la Navidad y solo sabía que Santa Claus o el Viejo Pascuero le visitaría en Navidad trayéndole ya no recuerdo qué, ... recuerdo que muy por el contrario a su petición recibió por regalo una carretilla de plástico y solo eso ... el asunto es que lo ví durante un par de años jugar con su carretilla todos los días, ... temprano de mañana llenaba su pequeña carretilla y trasladaba los montones de tierra de un lugar a otro, ... comprendí al mirarle que el regalo no solo debe ser algo que pidamos o deseemos, sino algo que nos sea útil y que verdaderamente necesitemos, ... al niño sin duda le fué muy útil pues jugaba a diario. En este contexto mucho nos esforzamos por hacer regalos que en la mayoría de las oportunidades solo sirven para abrirlos y dejarlos en algún lugar solo para considerarlos pertenencia, ... pero qué significativo es un regalo que está pensado, evaluado y entregado con la finalidad de ser útil o práctico. Dice la mayoría en la interpretación de lo señalado, que lo importante no es el costo de un regalo sino el valor intrínseco que le brindamos para entregarlo. En el plano de los regalos, recuerdo hace algunos años un boom y en los últimos tiempos con menor impacto producto de la Internet, era una obligación casi moral enviar tarjetas de saludo para Navidad con palabras de afecto en ellas, que cuántas veces hemos sentido son ajenas a un sentimiento real ...
Hace algún tiempo mis hijos me preguntaban sobre si yo creía en el Viejo Pascuero, ... evidentemente les respondí que "sí ... para quienes jamás dejaremos de ser niños , el Viejo Pascuero no existe sino en el corazón de quien sabe y siente que la Navidad es muchísimo más que un regalo, en la oportunidad de materializar el cariño, el amor y los sentimientos por los seres que amamos y por quienes sin duda daríamos la vida ... por tanto, el Viejo Pascuero, el Árbol de Navidad, el Pesebre, los Regalos, la Cena y ESTAR JUNTOS son todo un complemento que la tradición nos brinda".
Algunos señalan que no les agrada la Navidad pues les hace sentir muy tristes, pero otros consideran el evento como una llamado a ser felices y pasarlo bien, ... qué paradójico cuando el verdadero sentido de la Navidad es lo que ella genera ... un reencuentro con la esencia de cada uno, con esa facultad propia e inigualable de sentir se es humano, ... triste, alegre, apesadumbrado, pleno o como sea ... un momento inolvidable, apreciable y único ... Feliz Navidad para tí que me lees, con todo mi corazón ...