viernes, 22 de junio de 2007

PEDOFILIA, ... repudio social

La Tercera, Septiembre 07 de 2008Quisiera reflexionar y comentar sobre uno de los flagelos que sufre la población mundial y que se ha hecho contingente hoy, me refiero al abuso sexual a menores y el impacto que este tiene en el seno de una familia. Una de las ventajas significativas que tiene la internet es la velocidad de las comunicaciones y por ende de las noticias o novedades que acontecen en algún lugar del mundo, así es como nos enteramos y conocemos con detalles las calamidades, atrocidades y bajezas humanas como ese trastorno de la sexualidad llamado pedofilia, que atenta y agrede la formación, inocencia y futuro de un niño que crecerá y formará parte también de la sociedad. Hemos visto y conocido casos públicos de personajes públicos, congresistas, sacerdotes y otros, que tienen y viven con esta dificultad, pero lo atentatorio y grave es que el acto sexual para esta gente no es algo consentido sino la manifestación de una enfermedad no reconocida por ellos y que deja una secuela psicológica de por vida en las víctimas, que a su vez no han determinado su sexualidad.
En un programa radial hoy, el Director de un colegio manifestaba que hace unos meses uno de sus profesores de enseñanza básica fue exonerado por la acusación escrita de algunos padres, quienes señalaban que los niños eran sentados en las rodillas del profesor, manoseados y hasta besados … luego en la demanda laboral del profesor ante (según él) la injusticia de haber sido exonerado, la justicia le favorecío fallando indemnización a favor, … lo relevante de la intervención del Director estaba en el hecho de que la justicia laboral le impide informar sobre la calidad pedófila del profesor en cuestión, por tanto el sujeto tiene derecho a trabajar para sustentar su vida propia. La dificultad de este asunto está en que los niños a cargo y educándose con ese profesor seguirán estando expuestos.
Recordé en lo personal la decisión tomada al interior de un establecimiento educacional hace un tiempo, cuando la policia uniformada realizó una serie de charlas para alumnos entre las que se encontraba la pedofilia, .. luego de algunos análisis con los jóvenes y niños surgieron comentarios y versiones que apuntaban hacia la actitud singularmente parecida de un funcionario del liceo, posteriormente y con todos los antecedentes se confirmó la situación y recuerdo ante las pruebas el empleado decidió renunciar. Vale consignar que estos personajes no están determinados en género, profesión, actividad, posición social, etc. y que podemos tenerlos muchísimo más cerca de lo que pensamos.
A su vez todas estas situaciones las traigo a colación a la luz del hecho de que uno de estos personajes pedófilo, el día de ayer y por fin luego de órdenes de detención internacionales, había sido capturado y detenido en Brasil, después de que había evadido la justicia chilena que le había condenado a 20 años de prisión posterior al juicio en su contra.
El análisis de este tema es transversal a otros comentarios vertidos también tanto en medios escritos como radiales y televisivos, los que señalan que los canales de comunicación provocan impacto en la formación de las personas, … la calidad de vida que poseen demasiados hogares donde la intimidad es transgredida por el hacinamiento, … las estadísticas sobre abusos y violencia intrafamiliar que son más que significativos y que en muchos casos no se denuncia, … la necesidad de un debate abierto para lograr que las leyes y la administración de aquella en este contexto y en muchos otros sea eficiente y ejemplarizadora, … en definitiva, atender la necesidad urgente de tener una posición social y personal nítida sobre este asunto, que indudablemente es REPULSIVA en el valor más amplio del concepto.
Debemos proteger a los niños y a los jóvenes, labor prioritaria y la más relevante de la condición de padres e integrantes de la sociedad.

martes, 12 de junio de 2007

TRABAJO, ... sustento y pedagogía

A la luz de los acontecimientos surgidos en el marco del paro de conductores del Transantiago realizado ayer (choferes trabajadores que buscaban sus demandas fueran atendidas), reflexionaba en el interesante abanico de situaciones que se generaban de manera paralela a este gran tema, que sin duda, está gravitando de manera especialmente relevante en las intenciones políticas para un nuevo gobierno de la concertación.
Pero quisiera situarme en un área más bien humana la que dice relación con el trabajo, sus demandas, derechos, obligaciones y aristas que pocas veces se nos ilustran. El trabajo se señala generalmente dignifica, en lo personal y en el desarrollo al que cada persona aspira. El trabajo permite alcanzar y sustentar muchos sino la mayoría de los logros en la vida. Pero, cómo vemos el trabajo desde la perspectiva cotidiana? … esa perspectiva que cansa, que agota, que oprime, que en algunos casos humilla, etc … Hace unos días alguien me comentaba las dificultades que tenía en su trabajo, y compartía también con aquella persona, que generalmente en el trabajo (salvo las honrosas excepciones) la gente vive la desventura de tener momentos no gratos, pues en este contexto nos estamos desenvolviendo en un ámbito en el son varias las figuras que se desenvuelven : el empleador o la institución que siempre o generalmente solo espera rendimientos y productividad, … el superior que también tiene necesidades y que no escatimará en hacer trascendente lo propio por sobre lo laboral, siempre en ese caso dejando entrever su criterio, el que rara vez es amplio. Hay jefes buenos y hay jefes malos y los hay también ni lo uno ni lo otro … los colegas buenos, que son aquellos que nos permiten aprender, que nos cautelan el camino, que nos estimulan la prudencia, que están atentos a brindarnos ayuda para que sigamos proyectándonos, etc. … los colegas que todo lo ven con la mirada de la competitividad, que todo para ellos hasta los saludos son espacios por ganar o ganados, colegas que son mucho más rígidos y agresivos cuando se cruza el umbral de las confianzas y se sienten sobrepasados por rendimientos o bien por capacidades, … y por último … el más importante dentro del ámbito del trabajo … nosotros mismos, algunos de los que desafortunadamente pensamos estamos trabajando para hacer favores más que para cumplir con una tarea, …. algunos de aquellos que hemos jurado al momento de ofrecernos para ejercer una función que lo haremos de la mejor manera, cuando en verdad quizás no es tan así pues carecemos de la autocrítica.
Recuerdo hace unos años la situación acaecida ante mi vista y que trataba de la inundación de una estación de metro, producto de las lluvias continuas de varios días … uno de los guardias de seguridad fue invocado para colaborar en el vaciado del agua y así evitar la inundación … en esos momentos un superior recuerdo hizo el ademán de entregarle al guardia un escobillón de goma para que ayudara en esa tarea … entonces el guardia le dijo a quien le pasaba el elemento mencionado: “yo fui contratado para hacer guardia, no para sacar agua ni mucho menos barrer” … Indistintamente del historial de simpatías o apatías que cada uno de los protagonistas de ese momento haya tenido previamente, lo natural si el lugar de mi trabajo se inunda es que colabore en esa tarea … aunque sea jefe, guardia, gerente o cajero. Creo que de modo similar sería natural lo que señalo, si fuese el fuego el que atentara contra el lugar o bien cualesquier otro siniestro. Sin duda, quien no toma un compromiso corporativo con su trabajo, difícilmente entenderá que el trabajo le permite alimentarse y alimentar a su familia entre otras necesidades propias, no obstante también con el hecho de sobrellevar el conflicto interno de la insatisfacción por la remuneración que se recibe, pues siempre querremos ganar más, poco o mucho siempre más.
Es común recibir comentarios como “el pago de chile” en referencia a un grado de malagradecimiento por parte del empleador cuando quizás si me despidieron no fue precisamente porque me deban algo, … es común entre grupos de amigos oír que “sin mí en la oficina, no son nada”, dejando claro con ese comentario el escaso razonamiento para comprender que nadie es imprescindible, y esto por mucho que mis superiores me señalen que “sin mí ellos no podrían hacer nada”.
En definitiva, hay tanto del factor humano en el trabajo, hay tanto de lo que a diario se deja en el trabajo … la capacidad de gestión en la actualidad es vital y preponderante al momento de ejercer una función, nos guste, nos fascine, nos satisfaga o bien lo detestemos … el trabajo es una escuela … donde a diario se aprende, no solamente sobre materias relativas a la función, sino también a sobrevivir y convivir.