El día de ayer en los diversos medios se informaba sobre el abandono sufrido por un bebé en el Hospital de Angol en junio pasado, bebé que fue dejado allí por su madre luego del parto, suceso que como s
iempre fue tratado en las crónicas policiales como un hecho delictual, y que incluso subrayaba la existencia de imágenes en video y la actitud de la madre que entregó información falsa de identidad en los correspondientes registros de control. Según información radial sobre el particular, son aproximadamente 70 los bebés abandonados en similar situación en nuestro país cada año, pero quisiera permitirme reflexionar sobre este tema de un modo más humano, intentando analizar las aristas de este hecho que sin duda tiene un génesis, un proceso y un desarrollo para su realización.
Recuerdo en mis años de infancia el caso de una vecina en mi barrio, quien se embarazaba, y luego de los meses de gestación partía a la clínica, volviendo en varias oportunidades sin el bebé que eventualmente tendría (costumbre o no, lo desconozco), pero en la última ocasión sí volvió con la niña quien hoy es ya una mujer adulta quien seguramente ignora esta historia. Recuerdo que ante estos hechos, preguntaba a mi madre debido a qué ocurría esto, mi adorada mamá me respondía que “la vecina hijo no abandona ni regala las guaguas que gesta, sino que en virtud del embarazo intenta asegurar el futuro de sus criaturas, pues hay gente en el mundo que sí des
ea tener un hijo o una hija, pero debo decirte que el dolor que ella lleva o llevará, difícilmente podamos tú y yo comprenderlo”.
Volviendo al caso en cuestión y que hacía noticia ayer, el día de hoy en un medio radial se analizaba este abandono y entrevistaban a la Directora de la Fundación San José, quien hacía un llamado público a la ciudadanía a no juzgar a la madre que abandono en esas condiciones a su hijo, pues lo parió y hasta lo amamantó en los días de puerperio, pudiendo previamente abortar, o como en casos más desgarradores pudiendo dejar “botado” en la vía pública a su hijo. La Directora llamó a considerar elementos de juicio como la situación socioeconómica deficiente en la gran mayoría de estos casos, la pareja que siempre está ausente, el hogar de procedencia donde quizás no se dan los más óptimos afectos y hasta quizás existe violencia tanto psicológica como física, pero fundamentalmente, la Directora hizo un mea culpa argumentando la responsabilidad que le corresponde a la Sociedad ante estos casos, apoyando, colaborando y prestando ayuda profesional para que los embarazos no deseados favorezcan mayoritariamente la vida por sobre todo.Quién soy entonces (una vez más) para juzgar ...
iempre fue tratado en las crónicas policiales como un hecho delictual, y que incluso subrayaba la existencia de imágenes en video y la actitud de la madre que entregó información falsa de identidad en los correspondientes registros de control. Según información radial sobre el particular, son aproximadamente 70 los bebés abandonados en similar situación en nuestro país cada año, pero quisiera permitirme reflexionar sobre este tema de un modo más humano, intentando analizar las aristas de este hecho que sin duda tiene un génesis, un proceso y un desarrollo para su realización.Recuerdo en mis años de infancia el caso de una vecina en mi barrio, quien se embarazaba, y luego de los meses de gestación partía a la clínica, volviendo en varias oportunidades sin el bebé que eventualmente tendría (costumbre o no, lo desconozco), pero en la última ocasión sí volvió con la niña quien hoy es ya una mujer adulta quien seguramente ignora esta historia. Recuerdo que ante estos hechos, preguntaba a mi madre debido a qué ocurría esto, mi adorada mamá me respondía que “la vecina hijo no abandona ni regala las guaguas que gesta, sino que en virtud del embarazo intenta asegurar el futuro de sus criaturas, pues hay gente en el mundo que sí des
ea tener un hijo o una hija, pero debo decirte que el dolor que ella lleva o llevará, difícilmente podamos tú y yo comprenderlo”.Volviendo al caso en cuestión y que hacía noticia ayer, el día de hoy en un medio radial se analizaba este abandono y entrevistaban a la Directora de la Fundación San José, quien hacía un llamado público a la ciudadanía a no juzgar a la madre que abandono en esas condiciones a su hijo, pues lo parió y hasta lo amamantó en los días de puerperio, pudiendo previamente abortar, o como en casos más desgarradores pudiendo dejar “botado” en la vía pública a su hijo. La Directora llamó a considerar elementos de juicio como la situación socioeconómica deficiente en la gran mayoría de estos casos, la pareja que siempre está ausente, el hogar de procedencia donde quizás no se dan los más óptimos afectos y hasta quizás existe violencia tanto psicológica como física, pero fundamentalmente, la Directora hizo un mea culpa argumentando la responsabilidad que le corresponde a la Sociedad ante estos casos, apoyando, colaborando y prestando ayuda profesional para que los embarazos no deseados favorezcan mayoritariamente la vida por sobre todo.Quién soy entonces (una vez más) para juzgar ...