me he situado en este lugar para hacer presencia virtual, manifestarme y opinar frente a los diversos temas y problemáticas que como ciudadano chileno y del mundo pueda tener en el tiempo ... "TODO LO QUE HAGAMOS HOY, TIENE ECO EN LA ETERNIDAD" ...
En virtud del estudio del Dr. norteamericano Barry Komisaruk, reconocido internacionalmente por sus investigaciones en torno a los efectos neurológicos de los orgasmos femeninos, quien anunció posee una máquina que provoca climax en vivo teniendo como objetivo lograr el orgasmo perfecto, considerando también el generalizado reclamo, en particular de mujeres que se declaran insatisfechas sexualmente, dificultad de la que mucho se ha dicho y mucho se ha investigado entregando fórmulas y recetas, sobre el particular quisiera brevemente plasmar mi sencilla opinión (sujeta a debate).
Los grados de insatisfacción que existen en la intimidad, no son genéricos, por tanto no atribuibles a mujeres ni varones sino a la condición humana. La sexualidad es factor que nadie aprende, por tanto no lo enseñan en lugar alguno, quedando su desarrollo sujeto así a la única y propia experiencia de cada cual. Todo el espectro íntimo se maneja y se practica como un instinto, por tanto las respuestas a los requerimientos sexuales quedan sujetas a muchos factores, desde los sensitivos hasta los exógenos. Si las mujeres se quejan de que sus machos no les logran orgasmos, la respuesta está no solamente en la incapacidad de sus parejas, sino también en ellas, concluyendo así, que la responsabilidad (o culpabilidad) es algo o totalmente compartida. No olvidemos el sexo es asunto de dos y por tanto si la pareja no logra lo deseado, se debe tratar el asunto con profesionales, ello determinará y diagnosticará, desde que el amor feneció, pasando por los detalles desatendidos, hasta las dificultades psicofísicas que pudieran haber surgido. Para terminar, a mi juicio, la satisfacción parte mucho antes del acto sexual, y concluye muy posteriormente a su realización.
Cuando la angustia, la tristeza y el deseo de hallar soluciones a dificultades personales, son aprovechadas por inescrupulosos que no escatiman en ardides y mentiras para arrebatarnos nuestro dinero, … entonces aparecen los trabajadores de la aparente única verdad y de la única solución a nuestros problemas. Si observamos el periódico encontraremos un sinfín de expertos en soluciones sentimentales, de salud, laborales y hasta mejoramiento de la fortuna. La responsabilidad en una estafa o engaño, fundamentalmente la tiene el timado. Nuestra legislación no protege lógicamente a quien por su propia voluntad, entrega dinero a alguien para que le solucione problemas: de infidelidad, de amarres, promesas de matrimonio, juramentos de recuperación de la salud, descargar casas, contactar difuntos, y una infinidad de circunstancias, que absolutamente nadie puede garantizar ocurran (pues solo pueden ser ofrecidas y aseguradas verbalmente, siendo lo verbal imposible como prueba jurídica). Días atrás veía en televisión y en canal Más 22, a un señor que se hacía llamar Indio Ni Jarpa. Me sorprendía como aseguraba mediante contacto telefónico con televidentes, males hechos por familiares y amigos, casas cargadas que generaban estados depresivos, enfermedades estomacales crónicas, problemas sexuales de disfunción, etc. A todo lo mencionado, ofrecía soluciones inmediatas contra algunos procedimientos extraños, pero como tarea prioritaria, comprometiendo visita a la consulta del señor Ni Jarpa. Posteriormente e investigando en la red, es sorprendente como existe una infinidad de casos que se refieren a este señor. Tanto así que un programa televisivo hace algunos años, denunciaba la calidad de timador del sujeto en cuestión. Recuerdo hace bastantes años, que una anciana gitana me pidió un cigarro en plena calle. Amablemente también le regalé un cigarrillo, ante lo cual me dijo “por tu bondad, ¡¡te veré la suerte!!, dame tu mano”. Luego de algunas preguntas y observando la palma de mi mano y las líneas de aquella, me dijo lo más trascendente: “a ti te hicieron un mal y no podrás tener relación con mujer alguna, eso significa que no podrás tener hijos”. Luego de la sentencia verbal, me pidió dinero para iniciar de inmediato la “reparación”. La verdad no tenía mucho dinero, diría que nada. Lo impresionante fue que con poquísima plata, hizo algunos conjuros, extrajo un inmenso crucifijo, una botella de agua supuestamente bendita, hizo algunas muestras de ilusionismo convirtiendo en nada el único billete que le entregué, y en buenas cuentas, logró que por un instante creyera sus dichos y sus consecuencias. A través de los años y compartida esa experiencia, todos de modo igualitario me han dicho que las gitanas les manifestaron que tendrían disfunción eréctil y mucho menos podrían tener hijos, ello producto de un mal o una brujería. Y las mujeres, todas sin excepción están condenadas a ser frígidas, carentes de orgasmos y por ende sentenciadas a tener parejas insatisfechas, que no las amarán y que les serán infieles. Lo claro y definitivo, es que finalmente toda solución o reparación quedará supeditada al dinero. Hoy recuerdo esa aventura, y reflexiono en cuántos creerán verdaderamente e invierten, e invierten en soluciones de problemas, o inexistentes o definitivamente irreparables. Concluyo es demasiada la gente que se dedica a esto de ofrecer soluciones a los problemas en cuestión. Pero, lo relevante me parece no es que existan personas dispuestas a engañar, sino personas voluntariosamente dispuestas a ser engañadas y además estafadas.