viernes, 8 de julio de 2022

ÍNDICES ECONÓMICOS, ... últimos 40 años

Los Índices Económicos que han impactado la economía chilena durante los últimos 40 años. Cómo los chilenos han vivido las crisis y cómo la variación del dólar ha sido testimonio de las circunstancias políticas.

miércoles, 6 de julio de 2022

CARTA DECLARACIÓN, ... de un ex Presidente de Chile

Declaración Nueva Constitución, Julio 5 de 2022.

La Constitución se ha definido como la ley de las leyes. De acuerdo a sus disposiciones se conforman las instituciones del Estado para funcionar legítimamente y es ella la que establece como interactúan esas instituciones en un sistema democrático, definiendo quién, cómo y con qué límites se puede ejercer el poder político. De allí que esas reglas deban adoptarse en un proceso democrático y transparente. 

Este conjunto de normas, definido por constituyentes elegidos democráticamente, determina el pacto social en el que la ciudadanía acuerda una forma de gobierno y de orden social, lo que dota a la Constitución de legitimidad en su origen. Las constituciones necesitan de general aceptación y a sus reglas acudimos para salvar nuestras diferencias. Una constitución no puede ser partisana. Sólo así, discutiendo dentro de la Constitución y no acerca de ella, los países cambian en el marco de una razonable estabilidad. 

El proceso constituyente en el que hoy estamos embarcados no terminará el 5 de septiembre, al día siguiente de que sepamos el resultado del plebiscito de salida, porque las dos alternativas en juego están lejos de convocar a la gran mayoría ciudadana. La Constitución vigente tampoco logra concitar ese apoyo, pues se utilizó el poder de veto de sectores partidarios del Estado ausente o subsidiario cada vez que se buscó reformarla. 

Chile necesita y merece una Constitución que suscite consenso y que, más temprano que tarde, nos permita dejar de debatir acerca de ella para convivir dentro de ella. Y porque ninguno de los dos textos que puedan resultar del 2 plebiscito del 4 de septiembre está en condiciones de lograrlo, estoy convencido de que el desafío político relevante es encontrar la manera de abordar la continuidad del debate constitucional hasta alcanzar un texto capaz de concitar un alto grado de aceptación ciudadana. 

Corresponderá a las máximas autoridades del país conducir ese proceso. Si gana el apruebo, se debe abrir el debate para incorporar mejoras en el texto. Si gana el rechazo, lo logrado por la Asamblea Constituyente no podrá dejarse de lado, pues hay elementos muy rescatables en su propuesta, que debieran ser incluidos en cualquier Constitución que se escriba en el futuro. Al día siguiente del plebiscito de salida, el trabajo se debe concentrar en incorporar los diferentes puntos de vista de todos los sectores. 

En caso de que gane el rechazo habría que rebajar el quórum para reformas constitucionales; eliminar las leyes orgánicas constitucionales y de quórum calificado y suprimir el control preventivo de oficio y del Tribunal Constitucional; poner término a los vestigios de Estado subsidiario que permanecen en la Carta Fundamental actual y consagrar el Estado social y democrático de derechos; incorporar derechos económicos y sociales, siguiendo sustancialmente la propuesta de la Convención; asegurar la igualdad entre el hombre y la mujer; reconocer a los pueblos originarios, respetando y valorando sus tradiciones, idioma y cosmovisión y reconociéndoles un ámbito de razonable autonomía. Habrá también que seguir muy de cerca las propuestas de la Convención en materia de protección de la naturaleza y el medio ambiente. 

Debiéramos también, como ha hecho la Convención, reconocer los derechos de las minorías sexuales; de los adultos mayores; de las personas con discapacidad y de los niños, niñas y adolescentes. De triunfar el apruebo, en cambio, habría que devolver el nombre del Poder Judicial equivalente a los otros dos poderes Legislativo y Ejecutivo a sus temas 3 de administración de justicia y cambiar la integración y las facultades del Consejo de la Justicia; eliminar la iniciativa parlamentaria en las leyes de concurrencia presidencial; reformar el sistema político regulando a los partidos y sentando las bases del sistema electoral; revisar a fondo el rol del Presidente de la República y del llamado bicameralismo asimétrico; corregir el diseño del Estado Regional, especialmente en fuentes de financiamiento y autonomía presupuestaria y revisar el exceso de organismos autónomos a nivel constitucional, que perfectamente pueden ser regulados a nivel legal. 

El desafío por venir consistirá en construir una buena Constitución que nos una, a partir del texto que resulte vencedor. Tengo la convicción que ese es el gran desafío que deberán enfrentar, en un par de meses, las fuerzas políticas y que el Presidente de la República tiene el deber de liderar. A ello contribuiré en lo que se encuentre a mi alcance. La tarea presente, en consecuencia, es comenzar a preparar ese camino y no dejar que el ambiente de campaña lo entorpezca. Como otras veces en nuestra historia, Chile podrá hablar con una sola voz interpretando a la inmensa mayoría de chilenas y chilenos, que esperan de este ejercicio un país unido en su carta constitucional para el Siglo XXI. 

RICARDO LAGOS - Presidente de Chile 2000-2006

Fuente : https://www.ricardolagos.org/2022/07/05/declaracion-sobre-una-nueva-constitucion/

Es de relevancia conocer y considerar los cambios que sufrió la Constitución de 1980 durante el Gobierno del Presidente Lagos Escobar, los hechos históricos deben ser reconocidos.


viernes, 26 de marzo de 2021

NIÑOS, ... comprendamos son niños

¿Qué ha resultado de las denuncias ante la Iglesia y ante Tribunales en Chile, en contra de Sacerdotes por el delito de abuso de niños y jóvenes?, seguramente usted responderá “nada”. Si aplicamos empatía y nos colocamos en el lugar de las familias de aquellos niños, sentiremos una indescriptible frustración y una sensación de orfandad enormemente mayor a las que han sufrido (y con seguridad sufren) todas las víctimas. En respuesta a esta circunstancia, que enloda todas las buenas y de hecho benéficas obras que esta institución eclesiástica ha realizado y realiza, se enmudecen las palabras de los líderes de la Iglesia y se traslada al eventual hechor a otro lugar, a otra provincia, u otra parroquia, dañando y fracturando así toda confianza y voluntad de justicia para demostrar la inocencia o sancionar la culpabilidad.
En la otra vereda, nuestra Sociedad avanza en su cotidianidad siempre de prisa y siempre enfocada en sus propios intereses, declarando siempre la importancia de proteger a los niños, diciendo que debemos establecer un sistema garante que brinde todas las condiciones para que nuestros infantes crezcan y se desarrollen en ambientes acordes a sus necesidades es vital, sin embargo todo esto no deja de ser más que una bandera de lucha tan titánicamente pequeña que es invisible a los “relevantes” temas que se abordan a diario. 

 Es vergonzoso que los niños abusados por sus propios padres, sean alejados de sus familias por un juez, y enviados a un “hogar” que carece a todas luces de las mínimas condiciones de protección. Es vergonzoso que sucedan estas “cosas”, pues queda en tela de juicio la formación valórica y también los instintos (y porqué no decir las neuronas) que ostentan estos progenitores a la hora de aplicar su condición de padres. Consecuentemente, el Estado protector atiende deficientemente las penosas situaciones que se derivan de estos casos, que vale reconocer con tristeza y en muy contados casos, terminan en personas de bien, trabajadoras, y en busca del progreso personal. 
 
Es tan así todo lo anterior, que la aterradora noticia anteayer del descubrimiento de un bebé recién nacido en un baño de un terminal de buses en nuestra capital, no tuvo el eco ni la importancia que debería ante esta Sociedad que de inmediato rasga vestiduras cuando se hace daño y se mata a un niño. Se mata a un niño como se asesinó a Tomás Bravo en el sur de nuestro país hace algunas semanas, sin que hasta la fecha existan atisbos de justicia, siendo lo más relevante en ese caso que el niño de tres años y medio vivía en medio de un núcleo familiar bien conformado. También la descarada delincuencia que no escatima en la presencia de infantes o adolescentes para cometer sus fechorías, disparando a diestra y siniestra sin importarle herir o matar a un niño como ya ha sucedido en estos días. 


Desde las elites hasta los humildes ciudadanos, desde las instituciones sean grandes o pequeñas hasta los humildes organismos encargados de defender a los niños, existe más que una deuda una escases de rigurosas decisiones de sancionar con penas ejemplares a victimarios que les impidan agredir y mucho menos dañar a niños, y también proteger de verdad a niños víctimas de abusadores, pederastas, desquiciados, cómplices y de toda esa lacra a los que seguramente les dicen “papá” o papa.