me he situado en este lugar para hacer presencia virtual, manifestarme y opinar frente a los diversos temas y problemáticas que como ciudadano chileno y del mundo pueda tener en el tiempo ... "TODO LO QUE HAGAMOS HOY, TIENE ECO EN LA ETERNIDAD" ...
sábado, 27 de noviembre de 2010
LA HUELLA DE LOS PADRES, ...
sábado, 19 de junio de 2010
DÍA DEL PADRE, ... mí sencillo homenaje
Muchas veces quise escribirte como hoy lo hago. Muchas veces me ví admirando a otros niños, quienes en conversaciones me hablaban sobre sus papás, por ello observándolos, guardando solo silencio, callando con pena, y preguntándome porqué tú no estabas a mi lado. Incontables veces no pude derramar esas lágrimas que deseaba arrojar fuera de mí, aunque se me desgarraba el alma y sentía que el corazón se me hinchaba no permitiéndome respirar, sino suspirando con tristeza y asumiendo era esa la CONDICIÓN DE HIJO que me brindó la vida. Siendo niño muchas veces te necesité, en especial cuando me encontré solo y lejos de mi madre por tantos meses y hasta años. Muchas veces en casa de mis amigos, notaba esa dureza y autoridad que ejercían sus padres con ellos, y los escuchaba reclamar y hasta expresarse de mala manera de “sus viejos”, preguntándome si tú serías así conmigo y yo contigo en la misma circunstancia.
Pero el destino quiso que mis ojos te miraran a los tuyos un día. Desde el comienzo supe quién eras, sentado allí, mirándome y esperando mi reacción. Conversamos recuerdo como dos personas que recién se conocen. Desprovistos de confianza, ajenos a la cercanía que se supone debe existir. Solo fue un día en mi adolescencia, que para mí, te lo confieso, fue uno de los que más nítidamente recuerdo siempre, como aquel instrumento que me regalaste ese día y que atesoro conmigo hasta el día de hoy.
Un día hace algunos años, por un trámite civil tuve la oportunidad de saber de tí. Por aquel medio tecnológico me enteré de tu deceso y que habías fallecido en algún lugar hacía un par de años en un día de Diciembre. No niego que el golpe de sensibilidad de esa noticia me dejó meditando por muchísimo tiempo. Pensé una y otra vez, en la oportunidad que había definitivamente perdido, en las mil ocasiones que quise y necesité abrazarte, en la imposibilidad de oír regaños, … y especialmente, ... en las infinitas ocasiones que de mi boca quise saliera esa palabra que jamás dije y que nunca diré: ... “papá!”.
Hoy, ya convertido en ese que siempre quise saber cómo era. He comprendido que la vida tiene muchos laberintos, algunos de ellos insalvables, otros circunstanciales, y otros simplemente son la opción que cada uno toma. Termino esta carta diciéndote que no eres culpable de nada, que solo eres mi origen y mi sangre, que igual me enorgullezco de tu apellido, y que donde estés ahora, para mí, aunque jamás te lo haya dicho, fuíste, eres y hasta que yo muera, ¡seguirás siendo mí PAPÁ!.
Un enorme y eterno abrazo, ... TU HIJO siempre".
lunes, 26 de octubre de 2009
HIJOS, ... algunos pródigos
Luego de mucho tiempo de vagar, pasar hambre y humillaciones, decidió volver a casa … el Padre al verlo llegar, corrió a recibirlo y lo estrechó entre sus brazos, … entonces el hijo cayó arrodillado y se abrazó a las piernas de su papá, abandonándose a las lágrimas del dolor y del arrepentimiento. El padre solo le acarició sus cabellos, con ello no solamente manifestando el perdón, sino el inmenso amor que un papá tiene por su hijo. Luego de esto, el padre organizó una gran fiesta para celebrar el regreso del hijo menor a casa.
El hermano mayor que observaba los acontecimientos producto del regreso de su hermano, esperó el momento para hablar a solas con su Padre. Cuando se encontraron solos, le enrostró que jamás él le había abandonado, que jamás él había recibido siquiera una res para celebrar con sus amigos, que jamás él le había pedido ni mucho menos exigido la parte de su herencia, … y que por tanto no comprendía la situación.
El Padre le miró profundamente a los ojos … tomó tiernamente con sus manos la cara de su hijo … y le dijo: “Hijo mío, … yo había perdido a tu hermano, … es cierto que te tengo a ti cada día, … y no dudes que tú para mí mereces todo, … un festejo solo es eso, … mi corazón sabe cual de mis hijos es más grande a mis ojos y a los ojos del mundo, … pero no seré yo quien premie tus esfuerzos y el amor que dices tenerme, … tu hermano se había ido, ha regresado y debemos alegrarnos, solo eso importa ahora”.
martes, 9 de junio de 2009
PAPÁ, ... fuíste y lo soy
Como se aproxima el Día del Padre, a diario y en diversos medios se comercializa y se nos entrega el mensaje subliminal, de que debemos materializar de alguna manera el sentimiento por nuestro papá. Hay quienes ya no lo tenemos a nuestro lado porque partió para nunca volver, ... hay quienes jamás lo tuvimos presente en nuestras vidas por diversas razones, ... hay quienes compartimos con ellos a diario, ... regañándonos, siempre manifestándonos que esto o aquello es lo mejor ... pero vaya que nos es complejo entender cuánta razón tienen.
A su vez como papá, es tan importante y cómo nos cuesta comprender que el tiempo a cada minuto y cada día se nos va, ... y que nos aleja cada día más de la posibilidad de demostrarnos especialmente con nuestros hijos ... todo el inmenso amor que les tenemos, ... admito escasean los gestos, ... admito quizás la vida va demasiado rápido, ... pero quiero aún así de todos modos, que mis hijos sepan que los adoro y los amo, porque la vida me los prestó y porque ellos son mi huella en la eternidad. Si me he equivocado, ... reciban mi petición de perdón, ... pero tengan la certeza también, que en mil oportunidades he intentado no errar y ser el padre que ustedes quisieran ... los amo más que a mi vida, ... siempre.