Luego del acontecimiento generado por la noticia de lo sucedido en la Sociedad Protectora de Animales, aún y después de días del impacto de aquello, no logro dar cuerpo a un comentario o a una reflexión sobre
el particular.Entiendo como básico que los animales jamás contarán con la debida sapiencia, que les permita saber cuándo se les está infligiendo daño, se les está dejando morir de hambre, no se les está limpiando los residuos fecales y de orina, no se les está atendiendo en los atisbos o señales de enfermedad propia de su condición, etc.
Recuerdo hace muchos años y presenciando un partido de fútbol, en un momento durante el encuentro, entró un perro a la cancha. El hecho no hubiera pasado de ser solo una oportunidad más de descuido, o bien, de lo que llamamos “el infaltable perro”. Bueno, sucede que el animal al entrar al campo de juego , fue entonces “correteado” por varios de los jugadores, quienes esperaban solamente el animal saliera, para continuar con el cotejo. En un momento en que todo esto ocurría, uno de los jugadores (al parecer) confundió el balón con el animal, elevándolo por los aires luego de darle precisamente en la parte posterior, pero no precisamente logrando que el animal huyera o saliera del campo de juego, sino logrando que este solamente aullara de dolor … lo que resultó en una pifia y reprobación generalizada de los asistentes contra el jugador protagonista de la patada a
l animal. Recuerdo en aquella oportunidad, la intervención de la Sociedad Protectora de Animales, cuando alguno de sus integrantes y por los medios de comunicación, hacía saber su repudio y malestar frente al abuso recibido por el can en cuestión.
l animal. Recuerdo en aquella oportunidad, la intervención de la Sociedad Protectora de Animales, cuando alguno de sus integrantes y por los medios de comunicación, hacía saber su repudio y malestar frente al abuso recibido por el can en cuestión.Lo sucedido hace unos días solo demuestra dos cosas. Un de ellas es que los animales son los únicos que no abandonan a sus hijos y se someten al hombre. La otra es que los animales, no lucran, ni juegan con la vida de sus semejantes … hasta dejarles morir.
Finalmente como reflexión … quienes son los animales … ellos o nosotros.
Finalmente como reflexión … quienes son los animales … ellos o nosotros.

