viernes, 8 de octubre de 2010

NIVEL EDUCATIVO, ... reforma integral urgente

El Presidente de la República Sebastián Piñera y el Ministro de Educación Joaquín Lavín, se reunieron el día de ayer con los Rectores de la Universidades del país (privadas y públicas) y con la finalidad de dar el “vamos” al mejoramiento de las carreras de pedagogía en Chile y por ende la profesión docente futura. Expresó el Presidente, la responsabilidad de la Educación Superior en los magros resultados educativos del alumnado, demostrados aquellos en las pruebas SIMCE (Sistema de Medición de la Calidad de la Educación), y en los resultados generales de la PSU (Prueba de Selección Universitaria).

No obstante la preocupación del Presidente, los resultados de estudios y análisis al espectro educacional es innegable apuntan al profesorado. Por ello los estímulos a los alumnos de pregrado, la positiva gestión comunicacional, la propuesta de optimización de planes curriculares, la trascendencia de las jerarquías académicas, las remuneraciones anunciadas, y la relevancia del tema vocacional. Todo apunta a un objetivo mediato y que con fortuna tendrá resultados favorables en el mediano plazo. Esto significa que la actual generación no verá ni se beneficiará de los resultados de este proyecto.

Mientras, en la última década hemos dado pasos equivocados en las políticas de Educación. Como muestra solo alguna que es importante conocer y considerar: La página web del Ministerio de Educación con el título “RESGUARDO DE DERECHOS”, informa a la ciudadanía en general sobre los Reglamentos de Evaluación y Promoción de la Enseñanza Básica (1° a 8°) y de Enseñanza Media (1° a 4°). La calificación, la evaluación y el cumplimiento de la normativa, se sitúan en un espacio que debe contemplar obligaciones más que derechos. Si observamos la modalidad de las promociones en los Reglamentos vigentes, es absurdo, dañino y nocivo que un alumno en Chile pueda ser promovido teniendo hasta dos asignaturas reprobadas. Sin duda esto implica una desestimulación a los esfuerzos tras el rendimiento, tanto del alumno como del docente.

Imagino a los profesores, lidiando con alumnos mediocres que saben tienen derechos como el referido. Imagino a los profesores, intentando calificar sabiendo sus evaluaciones finalmente son atropelladas por el sistema normativo vigente. Imagino a los profesores de enseñanza media y superior, recibiendo alumnos que no saben leer, escribir, comprender, y manejar operaciones matemáticas fundamentales, solo por mencionar lo BÁSICO. En definitiva imagino a los profesores, asumiendo que deben promover y "pasar de curso" a alumnos que poco y nada comprenden que solamente la exigencia eleva los resultados.

Es necesario modificar el patrón del sistema normativo que rige la Educación en Chile, es necesario si pretendemos ser un país ad portas al desarrollo o con pretensiones de aquello, situar en niveles más altos las exigencias a los educandos. Por tanto, la preocupación no solamente debe apuntar al origen en la Educación Superior, sino también a la plataforma regulatoria en que ella se aplicará.

1 comentario:

kenita dijo...

Las diferencias existentes entre las distintas categorías de los colegios que existen el país es abismante.
Diferencias a nivel de entrega de contenidos, por parte de los profesores y del cumplimiento de los programas hasta de la nota mínima para eximirse de rendir examen a fin de año.
Diferencias a nivel de ausentismo de los profesores por variadas razones.
Diferencias en la exigencia a los alumnos, que pasan por puntualidad al ingreso a clases, ausencia a pruebas y compromiso por parte de ellos y de sus apoderados.
Los profesores nos encontramos atados de mano en los colegios municipalizados y particulares-subvencionados, establecimientos en los cuales solo prima el derecho que tienen los alumnos, desconociendo sus deberes.
Los alumnos que , actualmente, estan egresando de este tipo de colegios son personas con poco o nulo conocimiento, con poca o nula capacidad de razonamiento y con poco o nulo compromiso por mejorar.