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jueves, 1 de julio de 2010

ACCIONES LEGALES, ... las tomo?

Es frecuente escuchar el término “ACCIONES LEGALES”. Es asimismo, relevante saber que las acciones legales, conllevan riesgo de pérdida aunque exista convicción de razón, agregado a lo anterior, es de importancia mayor considerar siempre el tiempo involucrado para lograr dictamen. Esto lo comento, en el contexto del fallo conocido hoy y en torno al bullado caso MOPGATE, episodio iniciado el año 2000 luego de escándalos por pagos de sobresueldos a altos funcionarios públicos, jurídicamente asumido posteriormente el 2003 por la jueza Gloria Ana Chevesich, y quien luego de 7 años de investigación a dictaminado (en primera instancia) sentencia. Otro caso emblemático ocurrido el 2001 y que trataba sobre el asesinato de un bebé en un jardín infantil en Santiago, niño al que colocaron cinta adhesiva de embalaje en su boca con la leyenda “soy llorón”, juicio que luego de 7 años falló reclusión remitida a los acusados.
Como se puede observar, si casos de resonancia pública demoran en tomar decisión, también casos comunes toman una cierta cantidad de tiempo. Lo negativo e inconveniente siempre, es que algunas circunstancias no permiten la espera. Sin ir más allá, valen como ejemplo los casos de demandas por perjuicios e indemnización de ciudadanos contra empresas constructoras, producto de inhabilitación de sus propiedades luego del terremoto pasado, causas que demorarán años en resolver, mientras las familias tendrán que vivir de allegados o arrendando, agregado a la sumatoria de pagar los servicios de un abogado durante todo el período que dure la causa.
Cuando se decide por tanto tomar acciones legales, nos enfrentamos a varios factores: el TIEMPO, pues la ley establece momentos hasta que exista fallo, agregado a las instancias posteriores que permite la Ley; los COSTOS DE ABOGACÍA por la representación ante el tribunal, lo que generalmente es oneroso; la REPARACIÓN PROPIA DEL PERJUICIO mientras se dictamina la sentencia, pues si existe atropello o agresión o estafa, nunca el imputado asumirá las costas sino hasta el momento en que se agoten todos los recursos legales que la ley permita; y por último el más insospechado, la EVENTUALIDAD de ganar o perder. Los factores mencionados: aminoran, reducen y desalientan en las personas la posibilidad cierta de tomar acciones legales, efecto “legítimo” que potencia e inmuniza el poder de los poderosos, y sitúa en sensación de orfandan a los abusados y a las víctimas. En definitiva, solo la Ley (en un tribunal) permite la culpabilidad y responsabilidad cierta del demandado o imputado.

miércoles, 11 de julio de 2007

JUSTICIA, ... cuándo vendrás?

Durante estos últimos días, he leído y comentado bastante en mi círculo de conocidos sobre algunos fallos y resoluciones judiciales, que han sido llevadas a lo mediático en virtud del impacto social que esas sentencias tienen.
Se ha criticado con algo de pasión por los medios de comunicación y por algunos miembros del poder legislativo, la resolución de una jueza de garantía, que permitió con esa sentencia la libertad de una persona que asaltó con violencia y con arma blanca, una vivienda del sector sur de la capital. En lo inmediato y como los jueces de garantía llegaron con la Reforma Procesal Penal, es evidente que la experiencia jurídica aún no es suficiente en muchos de los casos, pero lo positivo es el dinamismo que estos jueces le han brindado al sistema judicial, lo que deja a esta instancia en calidad de notable comparativamente a lo anterior. No obstante, en un debate interesantísimo llevado a cabo producto de algunos fallos, y en el que participaron representantes de los tres poderes del estado, se analizó con mucho objetivismo la realidad procesal actual y el margen de error que este sistema presenta en la actualidad. Pero no quisiera tecnificar mi análisis sobre este asunto, sino más bien dar una mirada humana tanto a las consecuencias como a las cuestiones domésticas vinculadas a este tema tan interesante ...
Comentado en el artículo sobre la pedofilia se manifiesta la inquietud por la tramitación de una sentencia que demoró meses y que permitió la huída del país de uno de los sujetos más repudiados por la sociedad. ... Hace unos días se conocía el engaño sufrido por un tribunal, cuando un delincuente suplantaba otra identidad y se le permitía la libertad. ... Ayer noche en televisión repetían un programa que desnudaba las carencias de una ley que permitía la prisión de un inocente, declarado culpable y encarcelado por años porque una ley extraña permite acusar sin permitir conocer la autoría de esa acusación (¿). ... En otro artículo de este blog señalaba cuán eficaz y rápida es la justicia cuando se trata de uno de sus integrantes. ... Hace unos años, conocíamos cómo algunos integrantes de la Corte Suprema declaraban (como en los tiempos de la inquisición) las calumnias e injurias vertidas en la publicación de un libro que fue prohibido. ... Se conocía hace unos meses la rapidez (dos semanas) de una sentencia de divorcio que favorecía a un juez. .... Hace un tiempo una jueza de menores defendía a brazo partido su inocencia pero culpabilidad en la venta de fallos para acceder a la adopción. ... Si estos casos son los conocidos, cuántos más de injusticias podríamos conocer y que seguramente suceden o han sucedido?.
Para ser preciso, nunca deseo con esta reflexión señalar que todos los jueces sufren el equívoco y llevan consigo la responsabilidad del error, sino más bien llevar al razonamiento la calidad de humano de quien resuelve una sentencia, los jueces son personas y también sufren las depresiones y viven las alegrías, llevan consigo las dificultades, especialmente a mi juicio sufren la tentación de quienes ostentan el poder del dinero, etc. Creo finalmente que quien se enfrenta a un juez por la razón que sea, no se enfrenta a un ser omnipotente sino a una persona que solo puede hacer justicia con una normativa, con sus intereses (si los hubiere), con sus capacidades y con sus criterios, este último factor fundamental humanamente hablando y que nadie, ni currículo alguno, ni mucho menos un profesor o un maestro pudo entregarle, sino que solamente los adquirirá con los errores y con los aciertos que solo la experiencia le entregará.
Así como existe la justicia, desafortunadamente debo asumir existe también la injusticia … cuál me corresponderá en su momento?