La movilidad social es la aspiración de todo ser humano, que nace y crece en el marco del esfuerzo por sobrevivir. Sin duda también, el único camino cierto para lograr sistemáticamente esa movilidad es la Educación, que entrega herramientas demostradamente útiles para lograr las aspiraciones personales y mejorar entonces así la propia calidad de vida. No obstante, si los parámetros de la educación no están en la línea de desarrollo que los tiempos actuales exigen (política y socialmente), entonces lógicamente tenemos resultados lamentables y penosos que derivan: en trastornos de conducta producto de la frustración; en ansiedad por lograr rápidamente acceso a una mejor calidad de vida buscando rumbos inciertos; y, en resultados que en la mayoría de las ocasiones rozan y hasta cruzan el umbral de lo letal.
Sergio Adrián Hernández, a sus 14 años cesó su vida en el acto de pretender lo que miles han pretendido al cruzar la frontera mexicana con los Estados Unidos. Es sabido que el riesgo tomado por quienes toman esa decisión en condición ilegal, posee momentos y circunstancias en que la vida está en juego. Así entonces, muchos y miles han fenecido en esta odisea, abandonando con su último respiro, todos los sueños de bonanza que llevaban consigo.
Sergio Adrián Hernández, a sus 14 años cesó su vida en el acto de pretender lo que miles han pretendido al cruzar la frontera mexicana con los Estados Unidos. Es sabido que el riesgo tomado por quienes toman esa decisión en condición ilegal, posee momentos y circunstancias en que la vida está en juego. Así entonces, muchos y miles han fenecido en esta odisea, abandonando con su último respiro, todos los sueños de bonanza que llevaban consigo.
Pero este caso tiene varios factores a considerar. Primero, el exagerado celo policial fronterizo, que dudo tenga instrucciones superiores de disparar a matar, pues no se conoce de casos en que los migrantes sean de la nacionalidad que sean lleven armas. Segundo, este joven aspiraba a esa calidad de vida que su país no le brinda, y en ello sabía le iba la vida. Tercero, el lugar donde se producen los hechos, es un espacio de río separado por rejas fronterizas que suponen una franja neutral lo que implica una violación de acuerdo territorial. Cuarto, inobjetablemente este es un asesinato que exacerba las ideologías nacionalistas y amplía los odios entre los ciudadanos, resultando siempre estas circunstancias en espirales de violencia, o bien, en gestiones diplomáticas que costará mucho suavizar, en tiempo y reuniones, para que (otra vez) las buenas relaciones retomen su curso. Así y como ha sido siempre: por disputas pequeñas, pero por inmensas equivocaciones, nos alejamos cada vez más de ese bien preciado y aún gratuito llamado PAZ.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
siempre será bienvenido su aporte y comentario, gracias por su opinión