Mostrando las entradas con la etiqueta iglesia católica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta iglesia católica. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de octubre de 2015

EL PODER DE LA IMAGEN, ... también abusa

Es notable como el poder blinda a quienes lo ejercen. Es cierto entonces que la actitud del poder, provoca daños que sangran en algunos casos toda la vida y heridos que enmudecen su voz obligados por la implacables y amenazantes consecuencias.

En este contexto dice el Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, en su declaración ayer en el juicio civil contra el sacerdote Fernando Karadima, que "los denunciantes sin saberlo le hicieron daño a la Iglesia", además señala que Karadima era considerado en cierto círculo católico como un "santo". Irrita pero a la vez genera compasión la declaración ante el tribunal, hecha por el purpurado de la Iglesia Católica. Recordemos que el mismo Vaticano declaró culpable de abusos a menores a Fernando Karadima en 2011.

Entonces es complejo comprender los hechos y la posición de los representantes de la institución, ante hechos tan significativos como los imputados al sacerdote Karadima y a otros que incluso han sido expulsados de la iglesia en los últimos tiempos. La Iglesia Católica fundada hace casi 2000 años, tuvo, tiene, y tendrá siempre, elementos nocivos dentro de sus filas. En un breve paseo por la historia confirmaremos que sus errores son tan profundos como dañinos, pero nunca debemos olvidar que sus aciertos y bondades son y han sido también enormes para la humanidad.

Lo relevante de este tema, lo sitúo en orden a que toda institución humana posee verticalidad y por ende jerarquización. En consecuencia, en algún segmento de la estructura puede siempre existir un fallo, y para eso la autocrítica constante, la mantención directa e indirecta de las alertas, las cauciones y la prudencia, serán las fundamentales actitudes para ejercer un poder benéfico y quizás reconocido. Equivocadas son las palabras del cardenal, pues la Iglesia es humana y está estructurada en personas, que como ya sabemos no son sino perfectibles.

La Iglesia Vaticana es tan humana como usted, o como yo, y como tal comete errores y aciertos, lo importante es que no debemos creer que es celestial y que no tiene la exclusividad en la manifestación de la santidad, pues santos o personas infinitamente bondadosas hay en miles de sitios en el planeta, y no precisamente creen o comparten religiones.

sábado, 24 de abril de 2010

CONFESIÓN, ... sacramento o gatillo?

Es digno de consideración el giro de las declaraciones vaticanas y eclesiales, con respecto a los abusos contra menores ejercidos por consagrados en el mundo. Luego de las desafortunadas declaraciones ante la pederastia, luego de las innumerables demandas e indemnizaciones sufridas por la iglesia católica norteamericana, luego del escándalo que remeció a la iglesia católica latinoamericana debido a las acusaciones al líder y fundador de los Legionarios de Cristo, luego de que los casos comenzaran a develarse en distintos lugares del mundo, y luego de que declaraciones y argumentos que posterior y frecuentemente buscaban restar importancia y bajar el perfil a tan deleznable delito, los representantes de la iglesia han comenzado a tratar el tema desde otro prisma y brindándole ahora sí más relevancia a las víctimas.
Los consagrados (sacerdotes) son los únicos en orden sacramental que pueden absolver de pecado a un cristiano y así otorgarles el perdón. Para ello la Confesión siendo uno de los siete sacramentos, otorga mediante solo su aplicación, la posibilidad de la Comunión o la participación Eucarística. La Confesión es un poder al que incluso jurídicamente no se puede acceder. Tomando en consideración estos elementos, podemos concluir que en el acto de la Confesión, se expresan (y relatan) una infinidad de aspectos de la vida personal y hasta íntima del pecador. Se interpreta entonces este como un acto de liberación de los “cargos de conciencia”, que finalmente generan la absolución y en algunos casos también alguna penitencia.
El poder sobre la conciencia de los demás es un tema estrictamente delicado, tanto así que los secretos recordemos solo lo son hasta que dejan de serlo. Por tanto aquel que viviendo una vida consagrada, con la agregaduría del Celibato, sin lugar a dudas tendrá que sostener con una absoluta discreción estas revelaciones que irán desde las más simples hasta las específicamente detalladas. Se deduce entonces que los aspectos íntimos siempre provocarán reacción humana en quien los oiga y los digiera. En el caso de los niños y jóvenes con su sexualidad en desarrollo, lógicamente que uno de los pecados mayores a revelar en la Confesión, será precisamente el de la masturbación (considerada o apuntada como pecado según el Catecismo de la Iglesia Nº2352).
Hay sin duda un sinfín de factores de personalidad, criterio, discreción y responsabilidad en el ejercicio de este “poder” que los sacerdotes ostentan. Asimismo, es innegable que ya el Celibato es un tema que puede gatillar conductas anormales, las que agregadas a la Confesión necesaria y obligatoria para los católicos, son situaciones o aspectos que la iglesia católica debe con urgencia abordar y tratar entre sus integrantes, … para de ese modo evolucionar y también para merecer toda esa confianza que la inmensa mayoría del mundo cristiano le ha brindado a través de su historia.

sábado, 9 de enero de 2010

IGLESIA CATÓLICA, ... humana, nunca celestial



La Inquisición durante siglos –nótese que son centenas de años- asesinó a quienes no solamente fueron acusados de “herejía”, sino también a aquellos que tuvieron la audacia de declarar que la Iglesia no era sitio exclusivo de la manifestación de la fe. La Iglesia fue por tanto poderosa, y bajo su imperio vivieron y murieron millones, cifra que en el contexto deja sin duda una sensación apocalíptica.
En la actualidad ya es parte casi de lo cotidiano el hecho que veamos personas consagradas (sacerdotes) involucradas en escándalos, algunos de ellos repudiables como el abuso de menores, y otros abiertamente expresando que el celibato es un mal no menor y que necesariamente a la brevedad debe ser más que atendido resuelto.
Los episodios conocidos, sus implicancias, las víctimas, la sesgada burla, la exposición farandulera, la sensación de una escasa intención por hacer justicia, la descarada protección a los victimarios, y hasta el acceso a la tecnología, … requieren con urgencia de una mirada eclesial progresista y evolutiva. La discusión está instalada desde hace no poco tiempo en los diversos medios del mundo occidental, pues quienes defienden el celibato hasta presentan cuadros estadísticos señalando que la eventualidad del matrimonio no mejoraría los abusos (¿), los detractores argumentan a su vez que no se trata de que los “curas” se casen, sino de que se declare obsoleta la abstinencia y ella sea optativa pero conocida de hecho por cada una de sus comunidades.
En definitiva algo hay que hacer con esta dificultad que tanto al interior como de manera externa se concuerda es un problema. La Iglesia administrada por humanos es lógico sea mirada fundamentalmente (y prioritariamente) desde la humanidad, y no como se pretende y se ha pretendido siempre por sus líderes … quienes están convencidos de que la visión que ellos poseen … es una vista aérea, o sea desde las alturas (eso es precisamente lo que ha logrado que sus caídas sean más vertiginosas, dolorosas y letales). Por último, ... se requiere muchísimo más que buscar el perdón de las víctimas, pues es auténticamente cómodo ofrecer disculpas frente a un micrófono y nada más hacer.

martes, 24 de noviembre de 2009

PRIMERA PIEDRA, ... quién la lanza?


El Mercurio, Noviembre 24 de 2009
He aquí un tema interesante y transversal a la religión, la política y la sociedad. Hoy en la mañana como auditor de siempre, oía la entrevista que una radioemisora realizaba al presidente del movimiento de liberación homosexual en Chile, y escuchaba los conceptos de aquel, en consecuencia de los dichos del presidente de la conferencia episcopal, en orden a considerar como casi excesivos (llegando al límite) los argumentos de campaña tras la captación de votos.
Una de las realidades más importantes en lo contemporáneo, es la evolución de la sociedad. Hoy los integrantes de nuestra sociedad no son los mismos que eran hace dos décadas y más. Han surgido ideologías, movimientos y grupos organizados, que si bien pudieron haber existido antes, en la actualidad se hacen presentes y se hacen notar tanto en la contingencia como en la cotidianeidad, claro ejemplo de lo referido son las llamadas tribus urbanas. A su vez, esa notoriedad permite considerar, evaluar y formarse también una opinión no absoluta quizás por cada uno, pero sí con ciertos fundamentos respecto de cada segmento social.
Escuchando la entrevista y oyendo las declaraciones del entrevistado, él expresaba: la Iglesia con qué calidad moral cuestiona a los homosexuales, si dentro de sí misma los pedófilos y los homosexuales también habitan”. Si bien no se puede calificar como corporativa la opinión vertida, es muy cierto e innegable que algunos sacerdotes llamados consagrados han avergonzado y desprestigiado a la Iglesia en el mundo, dejándola expuesta a comentarios de esta naturaleza y por consiguiente restando calidad de principios a sus manifestaciones. Corporativa digo pues la institucionalidad es una figura que trasciende a lo humano, y la Iglesia lo es, pero jamás perfecta como muchos de sus integrantes pretenden.
En definitiva, no es saludable a mi juicio que la Iglesia haga proselitismo político. No es saludable que interfiera en opinión ni en acción, en la campaña electoral presidencial. Ni mucho menos es saludable para ella misma, que brinde señales políticas sobre ciertos grupos sociales y dejando sensaciones en la ciudadanía de que se tilda el voto católico con ciertas acciones.

martes, 25 de agosto de 2009

MARCEL MACIEL, ... el hombre y la obra

Es indudable que el avance de la tecnología ha logrado que la actualidad mundial y sus sucesos, sean conocidos de manera inmediata. Producto de lo anterior es lógico pensar que hace dos décadas y más, no sabíamos ni nos enterábamos sino con posterioridad de meses y hasta años, de los hechos ingratos que la humanidad recién hoy conoce. Así fue entonces como en el año 1941 y contando solamente con 21 años, el mexicano Marcel Maciel Degollado fundaba la Legión de Cristo, que a la fecha dirige y posee 145 colegios, 21 Institutos Superiores y 9 Universidades educando en 20 países (entre ellos Chile) de América, Europa y Australia.
Llaman la atención las cualidades y la admiración que provoca este hombre, que logra en pocos años consolidar una obra tan relevante para la Iglesia Católica. La revista chilena Poder y Negocios el año 2006 se refiere a los montos de dinero que esta congregación maneja en el mundo, y sorprenden los 650 millones de dólares presupuestarios, de cuya cifra a su vez, se señala que aproximadamente 100 millones de dólares provienen de donaciones. Vale consignar la alta clase social que mayoritariamente participa en este grupo, diría es algo así como uno de esos negocios piramidales que basan su éxito en la pertenencia contra impuesto.
Dicen quienes conocieron al líder de esta congregación, que la calidad de vida que ostentaba, era similar a la de un millonario. Los excesos, el poder, la admiración del entorno, los reconocimientos recibidos, la jerarquía eclesiástica, y otros factores solo conocidos por él, evidentemente le nublaron y empañaron la capacidad altruista que le propuso e impulsó su convicción dogmática.
En muchas ocasiones me he preguntado sobre la condición célibe de los sacerdotes. Todo bien si la voluntad estuviera ajena a la tentación. Todo bien si el sacramento de la confesión no entregara detalles específicos, como seguramente en más de alguna ocasión sucede, que provocaran el líbido de quien escucha y absuelve. Todo bien hasta que alguien supera las barreras propias de la intimidad. Me pregunto ahora, qué ocurrió con todos aquellos que sí se dejaron llevar por esa tendencia nítidamente humana del instinto, y que estuvieron y están hoy insertos en esa congregación. A su vez, las víctimas han dicho algo que sí es importante: "la Iglesia debío ser más amorosa ... ". La vergüenza y el desprecio sufrido por éste líder en sus últimos años y hoy póstumamente, solo afectan a su condición humana y nunca a su obra, … pues esa perspectiva humana es la que siempre será insospechada para todos y cada uno sin distinción, … nadie en lo absoluto puede lanzar la primera piedra. No es un ejemplo ... solo fué un hombre.