viernes, 23 de noviembre de 2012

TESORERO DE CURSO, ... loable o vergonzoso?


la Tesorera se llevó el dinero de los niños”; “el Tesorero desapareció con la plata del curso”, ambos comentarios que sin duda son fuertes e impactantes, se suceden no de modo frecuente pero sí en más de una ocasión en los colegios, especialmente cuando se viene el fin de año y cuando se generan entonces, diversas actividades que coronan los esfuerzos de los niños, con ello premiando un año de estudios y la superación del grado educacional. Episodios como el señalado, son dolorosos para el grupo de estudiantes y padres, pues en muchas ocasiones se convierte en la frustración a un cúmulo de buenas intenciones, ideas y tareas que se sustentan precisamente en los fondos que se reúnen con tanto esmero (también sacrificio) y que provienen del bolsillo de cada uno. En un comienzo las actitudes irritadas, groseras y de malos tratos, apuntan incluso al alumno hijo de quien es depositario de los dineros, … pero cómo se llega a este escenario?.

En todos los colegios y mensualmente pues así está normado, las reuniones de padres y apoderados se realizan con la finalidad de informar avances pedagógicos, discutir temas relacionados a la formación valórica y social, debatir problemáticas de cada grupo curso en particular, e informarse sobre las actividades generales del establecimiento. Paralelo a esta actividad, la Ley señala la necesidad de que cada colegio posea una Directiva de Padres y Apoderados, quienes los representan y también los lideran, surgiendo ellos a su vez de las bases o grupos curso. Cada curso a su vez tiene una directiva, la que a su vez debe estar conformada por una o un Presidente, un o una Secretaria, y un o una Tesorera, a su vez es importante agregar que en algunos establecimientos se suman a los anteriores algunos llamados Directores apoderados de algunas Áreas que pueden ser Deportes, Artes, Recreación, etc.

La finalidad y el espíritu de la Ley al obligar la conformación de una Directiva de Padres, es la de lograr una participación más interactiva de los apoderados en las tareas propias del colegio y por ende del grupo curso, pero apuntando siempre a la líneas directrices del Proyecto Educativo de cada establecimiento, cuyo proyecto vale señalar no siempre es similar al de otro colegio. Esta figura resulta como base entonces para la conformación y elección de los representantes de los Padres ante el Consejo Escolar de cada colegio que a su vez está  constituído por todos los estamentos (profesores, alumnos, dirección, padres, y en el caso que corresponda sostenedor).

Pero volvamos al tema de los tesoreros de curso. Es significativa y categóricamente loable la iniciativa de que los padres propongan proyectos propios y alguna iniciativa financiada con recursos propios para el fin de año de los niños. Esto se da con mayor relevancia cuando los niños se gradúan de Octavo Básico y también licencian de su Enseñanza Media. Esos eventos para los alumnos, quedan grabados a fuego en la memoria y se llevan en el recuerdo durante toda la vida. Así entonces surgen los paseos de fin de año, las fiestas de gala, los regalos, los reconocimientos a los profesores, las muestras de afecto que nunca antes se hicieron tangibles, y tantas otras circunstancias que se sustentan precisamente en el dinero recaudado.

Los dirigentes de padres y los tesoreros en la mayoría de los casos, surgen de iniciativas voluntarias y es frecuente muchas veces, que ostenten experiencias anteriores por tanto se empoderan (no sabiéndolo muchas veces) de un cargo que es sin duda de mayor complejidad tratándose de dineros. Hecha la salvedad anterior, cuando alguien señala con su dedo acusatorio y califica la desaparición de los fondos como un robo, aquello no es tal. Robar o hurtar es la acción de quitar ya sea por la fuerza, o por distracción, o bien contra obligación de pago. Los dineros que se entregan a una persona, en esta figura son voluntarios y por tanto se entrega en conjunto con los montos, el más valioso y el más costoso de los tesoros humanos, el depósito de la confianza. Ahora, que aquella confianza se fracture y con ella se disuelvan los dineros, a mi juicio es solo consecuencia de los excesos de confianza (y también porqué no decirlo de comodidad). La obligación de todos ante un tema tan relevante que implica el éxito de una intención, proyecto o actividad, es la de trabajar, colaborar, supervisar, y cotejar todos los aspectos en conjunto o en equipo involucrando a todos.

Que alguien desaparezca con dineros de todos como en este caso particular, puede siempre hacerlo y no tendrá sanción legal sino solamente social y moral, dejando expuestas a la familia y en particular a los hijos. En definitiva no es saludable para la formación de un niño, vivir la vergüenza y comprender que su padre o madre atenta y quiebra un valor tan relevante como es el de la confianza de un grupo tan cercano de amigos y también de padres. Agreguemos a lo anterior lo mediático, pues no estarán ausentes los descriterios y las actitudes primitivas de algunos para acusar a viva voz, o bien para descalificar sin mayor miramiento. En consecuencia, los ambientes que se suscitan en este contexto son definitivamente inapropiados, por tanto no se debe jamás desatender un aspecto de tanta magnitud, más cuando en la actualidad el bullying es caldo de cultivo en los colegios de todo el mundo.

No es intención de estas letras justificar un hecho tan vergonzoso. No es también intención degradar la loable tarea de los miles y miles de tesoreros y tesoreras de curso, que velan y protegen los dineros, ... de ellos mismos en primer lugar, de sus parejas, de las desafortunadas circunstancias, pero fundamentalmente de la necesidad y de la oportunidad.

La solución a temas de esta naturaleza es única y exclusivamente, informar frecuente y nítidamente de los ingresos y los gastos, mostrar y demostrar ante los demás que los dineros están a la vista de todos y además a buen resguardo, como factor humano se deben presentar ante la asamblea de curso los antecedentes de gestiones anteriores y demostrar de hecho que las intenciones son las de apoyar el proyecto para los niños, no obstante lo anterior, siempre será relevante no solamente oír al presidente sino siempre también al tesorero o tesorera para que se exponga a preguntas y exponga también sobre la materia que le es inherente.

Los tiempos negados y estrechos de cada reunión, favorecerán también la circunstancia de no informar. Por tanto es obligación de cada padre y madre, cooperar con la tarea que todos se propongan y colaborar para que nadie sufra caída en la ejecución del cometido. No obstante si aún así sucediera, … la responsabilidad es de todos.

3 comentarios:

Sinelogix dijo...

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jorge ortiz dijo...

buenos dias,

soy el tesorero del curso , tengo platas de cuotas pagadas el año 2016 y 2017 , este año repitieron o se fueron del colegio algunos alumnos, debo devolverles el dinero que pagaron como cuotas? porque me lo estan cobrando.

Ahlejandro dijo...

Lo que usted plantea es frecuente en Tesorerías de Padres y Apoderados que proyectan fondos con objetivos a largo plazo llámese graduación o licenciatura. Según señala, el caso es que los alumnos que abandonan el curso por la razón que sea, deben tener devolución de los fondos sean pocos y también muchos. No existe sustento alguno para que el Tesorero continúe la administración de esos dineros.
El hecho objetivo es que corresponde la devolución y corresponde también le estén cobrando o exigiendo el dinero, pues aquellos alumnos y padres ya dejaron de pertenecer y compartir el proyecto al que el grupo curso aspira.