Días atrás veía una serie de televisión, que de modo muy dramático (p
orque lo es) trataba el tema de la Donación de Órganos. En esa circunstancia se confrontaban los sentimientos más profundos del amor y la esperanza de dos familias en este caso situadas en dos personajes; la de un marido cuya mujer producto de un accidente automovilístico estaba con una diagnosticada muerte cerebral; y por otra parte la de un niño cuya madre padecía una mortal enfermedad que afectaba a su corazón. Transcurridos los segmentos de la serie me iba incorporando poco a poco en el argumento, analizando las posiciones de ambos personajes y de sus entornos, intuyendo las reacciones ante la situación límite a la que estaban sometidos los protagonistas, y finalmente me quedé con esa sensación extraña, dolorosa pero a la vez maravillosa sensación de satisfacción, que resultó en la paradójica vida de una y muerte de la otra.
En el contexto de lo netamente humano y desde mi sencilla perspectiva, por cierto no es fácil sino complejo tomar la d
ecisión de donar parte del cuerpo de un ser amado , … una persona con la que hemos vivido y cuyo recuerdo no quisiéramos tenerlo “roto” abandonando el egoísmo que naturalmente poseemos y que nos niega la posibilidad de aceptar siempre que ya no estará junto a nosotros, … más aún, por supuesto no deseamos tomar esa decisión en el momento más difícil y por tanto el instante en que se nos solicita, cuyos minutos y horas son precisamente los de la reciente aceptación de que ya jamás estaremos nuevamente al lado de aquella persona que amamos, … pues ha muerto.
Uno de los impedimentos mayores y que se transforma en asunto “vital” para una familia al momento de tomar una decisión tan importante como la que señalo, es precisamente lo que analiza el Dr. Roberto Manzini Rueda en el I Encuentro Iberoamericano sobre Transplante de Órganos y Tejidos realizado en Buenos Aires el año 2002, y que es tener la más absoluta de las certezas de que el diagnóstico de la muerte es genuino e indiscutible.
La familia de la mujer que había sufrido el accidente en la serie que comentaba al comienzo, se oponía a aceptar el hecho de la pérdida, … el padre de la mujer se esforzaba por retener a su hija y amenazaba con agotar todos los procedimientos clínicos y médicos a su alcance para demostrar que su hija estaba viva (yo haría lo mismo …), …la madre de la mujer sufría enormemente pues ese dolor de perder un hijo, lo viví de modo muy cercano hace algunos años, con una muy querida amiga cuyo hijo de 17
años falleció de leucemia, y cuya única compañía en esos momentos de dolor tuve que asumir (yo haría lo mismo … ), ... el marido de la mujer, a quien amaba al parecer demasiado pues con este hecho se truncaron mil proyectos de vida, familia y amor, se confundía en el hecho tomando decisiones momentáneas que a cada minuto modificaba (yo haría lo mismo …), … el niño hijo de la mujer con el problema grave al corazón lloraba, miraba con esos ojos de niño, con los que todos hemos mirado cuando tenemos y sentimos una angustia que nos aplasta y sentimos que la vida no tiene más camino y que hemos llegado al final (yo haría lo mismo … ), … es un tema más que ético, … es un tema doloroso y del alma, pero cuyo final emociona, posterga la vida de alguien que sufre nunca tanto como quien pierde, … pero finalmente es un acto de amor … amor.
Nuestra sociedad y cada uno a mi juicio, debe y por todos los medios informarse sobre la complejidad y factores humanos implicados en este tema, … pero también es comprensible y muy atendible que nadie desee saber más de la muerte … (yo haría lo mismo? ... no lo sé).
orque lo es) trataba el tema de la Donación de Órganos. En esa circunstancia se confrontaban los sentimientos más profundos del amor y la esperanza de dos familias en este caso situadas en dos personajes; la de un marido cuya mujer producto de un accidente automovilístico estaba con una diagnosticada muerte cerebral; y por otra parte la de un niño cuya madre padecía una mortal enfermedad que afectaba a su corazón. Transcurridos los segmentos de la serie me iba incorporando poco a poco en el argumento, analizando las posiciones de ambos personajes y de sus entornos, intuyendo las reacciones ante la situación límite a la que estaban sometidos los protagonistas, y finalmente me quedé con esa sensación extraña, dolorosa pero a la vez maravillosa sensación de satisfacción, que resultó en la paradójica vida de una y muerte de la otra.En el contexto de lo netamente humano y desde mi sencilla perspectiva, por cierto no es fácil sino complejo tomar la d
ecisión de donar parte del cuerpo de un ser amado , … una persona con la que hemos vivido y cuyo recuerdo no quisiéramos tenerlo “roto” abandonando el egoísmo que naturalmente poseemos y que nos niega la posibilidad de aceptar siempre que ya no estará junto a nosotros, … más aún, por supuesto no deseamos tomar esa decisión en el momento más difícil y por tanto el instante en que se nos solicita, cuyos minutos y horas son precisamente los de la reciente aceptación de que ya jamás estaremos nuevamente al lado de aquella persona que amamos, … pues ha muerto. Uno de los impedimentos mayores y que se transforma en asunto “vital” para una familia al momento de tomar una decisión tan importante como la que señalo, es precisamente lo que analiza el Dr. Roberto Manzini Rueda en el I Encuentro Iberoamericano sobre Transplante de Órganos y Tejidos realizado en Buenos Aires el año 2002, y que es tener la más absoluta de las certezas de que el diagnóstico de la muerte es genuino e indiscutible.

La familia de la mujer que había sufrido el accidente en la serie que comentaba al comienzo, se oponía a aceptar el hecho de la pérdida, … el padre de la mujer se esforzaba por retener a su hija y amenazaba con agotar todos los procedimientos clínicos y médicos a su alcance para demostrar que su hija estaba viva (yo haría lo mismo …), …la madre de la mujer sufría enormemente pues ese dolor de perder un hijo, lo viví de modo muy cercano hace algunos años, con una muy querida amiga cuyo hijo de 17
años falleció de leucemia, y cuya única compañía en esos momentos de dolor tuve que asumir (yo haría lo mismo … ), ... el marido de la mujer, a quien amaba al parecer demasiado pues con este hecho se truncaron mil proyectos de vida, familia y amor, se confundía en el hecho tomando decisiones momentáneas que a cada minuto modificaba (yo haría lo mismo …), … el niño hijo de la mujer con el problema grave al corazón lloraba, miraba con esos ojos de niño, con los que todos hemos mirado cuando tenemos y sentimos una angustia que nos aplasta y sentimos que la vida no tiene más camino y que hemos llegado al final (yo haría lo mismo … ), … es un tema más que ético, … es un tema doloroso y del alma, pero cuyo final emociona, posterga la vida de alguien que sufre nunca tanto como quien pierde, … pero finalmente es un acto de amor … amor.Nuestra sociedad y cada uno a mi juicio, debe y por todos los medios informarse sobre la complejidad y factores humanos implicados en este tema, … pero también es comprensible y muy atendible que nadie desee saber más de la muerte … (yo haría lo mismo? ... no lo sé).












